miércoles, julio 27, 2005

MONSTER, ¡POR FIN!


Mira que me ha costado.
Han sido meses de recibir recomendaciones sobre esta serie, de parte de casi todo el mundo, y yo me hacía el remolón. Me parecía que no sería tan interesante como decían, y no me decidía a leerla.
Comencé a comprarme 20th Century Boys, por la misma razón y desde luego, me enganchó.
Ahora, grácias a Pedro Cifuentes, que tenía la colección por casa, me he atrevido a ponerle el ojo encima.
Y no me arrepiento.
La trama, el suspense tan bien servido, la complejidad de los personajes...
Es una gran historia, que hay que seguir, porque si te la dejas un momento, vuelves a ella mentalmente, para disfrutar de nuevo .
Sólo dispongo de los primeros doce tomos, pero ya he reservado el resto en El Castell, así que no tardaré mucho en tener toda la serie completa y podre disfrutarla en su totalidad.
Si no sabes qué leer este verano, ni lo pienses.
Busca a algún amigo que la tenga, y si no, la pides en tu librería, que es una pasada.
Te guste o no el cómic o el manga.
Un saludín

domingo, julio 24, 2005

CARTA ABIERTA DE VÍCTOR MORA, Y REFLEXIONES POSTERIORES


He recibido esta carta, firmada por Víctor Mora, autor y creador de El Capitán Trueno, un personaje que no necesita presentación, y que creo que todos deberíamos leer y reflexionar sobre lo que pone en ella.

Ahí va:


¿HA LLEGADO EL FIN DEL CAPITÁN TRUENO...?

¡Cómo pasa el tiempo! ¡Parece mentira, pero el Capitán Trueno ya casi tiene CINCUENTA años de existencia...!

Como dicen los franceses “Tout passe et tout lasse” (Todo pasa y todo cansa)... Pero en el caso del Capitán Trueno esta verdad es, en cierta manera, una verdad relativa... Claro está que del Capitán Trueno ya no se venden sin falta, cada semana, durante años y años, muchos millares de ejemplares de un cuaderno de aventuras que en toda España, y parte del extranjero, se hizo más que famoso... Pero todavía hoy resuena a veces el nombre de este personaje hecho mito... Y muchas personas tendrían aún la sensación de que algo de su vida -de su juventud...- les era arrancado, si el Capitán Trueno desapareciera del todo...

No es extraño que así sea, porque el Capitán Trueno, (independientemente de los méritos y defectos de su autor y de sus dibujantes y editores...) gracias a la infinidad de los lectores que ha tenido (y tiene todavía, en menor cuantía, claro), pertenece ya al mítico mundo de la AVENTURA. Por esto, creo yo, es lícito preguntarse... ¿Ha llegado el fin del Capitán Trueno?

Yo digo que no. Y lo argumentaré...

Si estuviéramos en los Estados Unidos, esta pregunta sería una estupidez... Allí, por ejemplo, los tebeos de éxito (“cómics”, si se quiere...) son una formidable fuente de capital, para editores y autores.

Allí, en general, algo que destaca, que sobresale, se le considera un auténtico tesoro... Y se le trata, a través del tiempo, con la reverencia con que se merece lo excepcional, en un mundo donde lo excepcional tiene lógicamente más importancia que lo corriente y moliente... Por eso, en Estados Unidos, y aquí (aquí, cuando las cosas transcurren de manera inteligente, algo no tan corriente, por una serie de razones...) ciertos hechos pueden ser distintos.

Tenemos, ahora mismo, lo que está ocurriendo en Estados Unidos con el tebeo de lo “4 Fantásticos”. Alguien que hubiera tratado el tema de hacer desaparecer los “4 Fantásticos” hace años, habría sido alguien considerado poco inteligente... Y con razón, viendo los millones de dólares que hoy reporta algo que se habría matado tontamente.

¿Cuál es, aquí y ahora, lo que habría que hacer con el Capitán Trueno...?

Indudablemente, habría que mantenerlo en vida, de una u otra forma -aunque sólo fuera como una tira diaria en un periódico- hasta el día en que alguien lo transformara, porqué no, en una película, o en un espectáculo de revista a lo Broadway por ejemplo, o qué sé yo... Se me dirá que varios intentos de llevar al Capitán Trueno al cine ya han fracasado... Pero los fracasos no han sido nunca del Capitán Trueno, sino de los que probaron sobre todo, más que nada, a enriquecerse con la película, al estilo: ¡todas las ganancias para ´mi, para toda la vida, y al autor ese ya le echaremos algún hueso!

Hay que decir que esos caballeros llevaron la cosa hasta el punto, de no dedicar ni una sola mirada, al guión realizado por el creador del Capitán Trueno, sin duda con el pretexto de considerarlo “como poco apto apra llevar a su héroe al cine...” ¡No tengo ni una sola carta, en todos estos años, que comente siquiera el citado guión que, algún día tendré el gusto de presentar al público! Él juzgará... El guión lo escribí, al fin y al cabo pensando en él. ¿Ha llegado el fin del Capitán Trueno...? Yo apuesto a que no.



Víctor Mora
15-7-2005



Bueno, leyendo esto, uno no puede menos que ponerse a pensar dónde está el error en esta pretendida "industria" del teleo español. Como bien dice el autor, si esto fuera un mercado saneado, como el americano, que se adapta a las nuevas necesidades y sabe aprovechar el tirón cuando este se produce, ya tendríamos adaptación de este teleo.
O varias, con distintas versiones.
Pero no...
Aquí, los listos del cine, esos que no consiguen conectar con el público al que pretenden engañar para que les paguen los vicios y los lujos, creen que un tebeo no tiene tirón suficiente.
Vale, está Mortadelo, pero eso lo han hecho los Fesser, y no cuentan.
Me pregunto yo también por la supervivencia de estos personajes, de los que todos hablan con cariño, y que nadie recuerda que todavía están ahí.
Quizás el camino pasaría por una actualización de la historia, adaptándola a los nuevos tiempos, cambiando la narrativa y dándoles más actualidad. De forma de narrar y contar, me refiero, no a transplantarlos al siglo XXI de golpe. Que luego uno lee ciertas cosas...
Una serie de tomos, con autores jovenes, comprometidos con esas historias, asesorados por el creador y enfocado a los lectores (a los cuatro que quedamos) de los años 2000 y pico, podría servir para mantener viva una franquicia que no tiene que pasar desapercibida por la televisión o el cine.
Pero esto, mejor que no sean los españoles, que menuda metedura de pata harían...

Un saludín

sábado, julio 23, 2005

TICO

Recuerdo que Tico traía de cabeza a los vecinos.

Sus aullidos rompían frecuentemente la noche, y muchos de ellos se quejaban porque no podían dormir.

Al principio, les parecía gracioso, les recordaba su niñez, y lo dejaban pasar, pero con el paso de las noches, comenzaron a protestar.

Si Tico estaba feliz, aullaba fuerte, y si estaba triste, aullaba más fuerte todavía, provocando la ira de la gente de los alrededores.

Cuando vinieron a llevarselo, algunos se entristecieron, porque le habían cogido cariño. Otros se alegraron e incluso se ofrecieron a ayudar para meterlo cuanto antes en la ambulancia.

Yo suelo ir a verle al psiquiatrico un par de veces al mes.

A mí me caía bien...

lunes, julio 18, 2005

ALÓS EN ONDA TEVE


Bueno, pues al final, estuve en Onda Teve, la nueva televisión local de Onda.
La experiencia fue muy buena. Se nota la profesionalidad y el buen hacer del equipo, todo formado por gente con mucha ilusión y con ganas de pasarselo bien.
El programa en cuestión fué La Terrassa, un magazine que emitirán todos los jueves por la noche, de diez a doce, desde una terraza que tiene unas vistas al castillo fantásticas.
Los presentadores del magazine son el incombustible Ramón, al que ya se echaba de menos en una pantalla (realmente, creo que era él quien echaba de menos salir en una pantalla...), y una chica, que por desgracia, no me dijo el nombre, y maldito soy si consigo recordarlo, de haberlo oído en el plató...
Bueno, al tema.
Estuve allí sobre las diez y media, aunque me dijeron que fuera a las once, para ver el tema y saber qué me tenían preparado. Mira que me han hecho entrevistas en medios, y todavía me acongojo cuando me ponen delante el micro... Luego, me suelto, y parece (repito, parece) que se me pasa el miedo y soy muy locuaz.
Mentira.
Tiemblo, y la mitad de las veces no sé que decir. Pero parece ser que doy el pego, y no se nota demasiado. Espero...
Delante de mí, estuvieron el alcalde, el torero ondense Paco Ramos y Víctor Palmero, actor, bailarín y contertulio de "A tu lado". Casi nada.
La de Paco Ramos, pues la pasé de largo, ya que todo el mundo conoce mi afición al toro.
En cambio, la de Víctor fué muy divertida, ya que pasaron fragmentos de sus apariciones en la tele, desde Babalá, hasta la "simpática" pregunta que hizo a Jesús Vazquez, y que le hizo aparecer en las revistas del corazón.
Muchas risas, aunque Ramón se dejó en el tintero el excelente trabajo que hace Víctor en el corto de Salva Diago, "No Despiertes".
Bueno, mi entrevista giró alrededor de mi colaboración con El Heraldo de Castellón, en calidad de corresponsal, y más brevemente, sobre mi labor en Marzo, En tinta Propia.
Fue corta, pero entretenida.
Lo único, que me comentó mi madre, que lo vió (yo no puedo, no sé por qué, pero no me llega la señal a casa) sobre lo poco que se me escuchaba, y que a veces se perdía el audio. Cosas del micro, supongo.
Bueno, espero que la iniciativa les vaya muy bien, y que La Terrassa sea un éxito. Al menos, para que pueda volver, a presentar algo...
Mientras, aquí tienes las fotos, cortesía del amigo Javi Marcilla.

Un saludín

martes, julio 12, 2005

RESTOS DEL PASADO




Es curioso vivir en un pueblo con más de 3.000 años de historia.
Vamos, que no es que las calles, el castillo y la población estén aquí tanto tiempo, pero se calcula que ya había un asentamiento en la colina hoy dominada por el Castillo de las Trescientas Torres, más o menos en esa época.
Esto viene a cuento por la increíble cantidad de cosas de más de doscientos años que se encuentra uno al derruir una casa del Casco Histórico, cerca de la fortaleza.
Cada vez que se trabaja en uno de estos edificios, casi todos datados de principios del siglo pasado, o como mucho, de finales del anterior, aparecen cosas que nos recuerdan que en ese mismo lugar habían otras edificaciones, otros habitantes, otras culturas...
Hablando el otro día con mi amigo Joaquín Alfonso, arqueólogo de profesión, y de vocación, me comentaba lo que habían encontrado en una casa de la calle San Miguel, una céntrica vía urbana, que está algo lejana de lo que era el nucleo de la población hace unos siglos.
Como es algo técnico, transcribo la nota de prensa donde explica los hallazgos, y su uso en sus tiempos:

Se trata de una vivienda situada en la calle San Miguel, uno de los antiguos accesos al recinto amurallado tanto de la madina andalusí como de la villa bajomedieval, donde se presumía la existencia, al menos desde los siglos XIII-XIV de un arrabal vinculado a la presencia del Hospital de Peregrinos e Iglesia de San Miguel, situado en lo que posteriormente fuera Convento de Monjas Clarisas a partir de 1550.
En el proceso de excavación se han hallado diversos niveles de ocupación pertenecientes a época moderna y contemporánea, destacando un magnífico conjunto de azulejería en la cocina de la vivienda, datados entre 1860 y 1870, producidos en la fábrica La Valenciana, contando que algunos modelos no se hallaban entre los fondos del Museo del Azulejo “Manolo Safont”, donde se han depositado, enriqueciendo notablemente los fondos del mismo.
Además, destacamos la documentación del hábitat en esa vivienda desde época bajomedieval, con diferentes pisos de ocupación relacionados con diversos paramentos murarios típicos de esa cronología en el basamento de las paredes de la vivienda actual, corroborando la existencia de un arrabal al menos desde finales del siglo XIII, junto al antiguo camino.
Además, de esa misma cronología se ha hallado una acequia que repartiría el agua de la Sequia Mare, que la traía desde la Bassa de la Vila, tratándose de un ramal y que quizá estuvo en uso hasta quizá hasta al menos el siglo XVIII e incluso el siglo XIX.
Pero sobre todo, queremos destacar la documentación en los niveles inferiores, a más de 2 m. de profundidad de cuatro balsas de forma cuadrangular, dos de ellas completas, excavadas en el tapaç o nivel estéril de base del solar.
Se trata de balsas construidas con la técnica del tapial de piedra, construidas en una mampostería regular de hiladas horizontales, de tendencia hacia un spicatum, enlucidas en el interior de forma total con medias cañas en los diversos ángulos que forman las balsas. Esta técnica constructiva, junto a los materiales de amortización, nos ofrecen una cronología ante quem del siglo XI, por lo que consideramos que pudieron haber estado construidas durante la primera mitad del siglo XI.
Si bien se está en el proceso de investigar la utilidad de las mismas, y puestos en contacto con investigadores y arqueólogos de renombrado prestigio, a priori podrían corresponder a balsas que tienen el objeto de amerar algún tipo de vegetal tipo el esparto o más probablemente el cáñamo, para después proceder a su manipulación, por ejemplo, para la realización de cuerda.
Se trata de un hallazgo importantísimo, tanto a nivel del conocimiento de diversos aspectos de la vida cotidiana durante época andalusí en general, sobre todo a nivel provincial y de la Comunidad Valenciana, como para el conocimiento de la evolución tanto cronocultural como espacial de Onda, puesto que hemos podido documentar la existencia, si bien quizá no de un arrabal para momentos anteriores a la conquista feudal, sí de un hábitat disperso de carácter rural al menos desde el siglo XI, vinculado a Madinat Unda, en plena expansión en estos momentos de desintegración del Califato de Córboda y la efervescencia de las primeras Taifas.

Pues bien, este es el último hallazgo encontrado en una casa que siempre ha estado ahí, en pleno centro del pueblo, y que todos conocíamos. Uno comienza a pensar que restos pueden haber dispersos en las casas inmediatamente debajo del Castillo, y nota un escalofrió... Todavía recuerdo el hallazgo de una necrópolis musulmana bajo los cimientos de una vivienda...

Un saludín

lunes, julio 11, 2005

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE TRABAJO

Juan sonrió.
Había comprado un pequeño bajo, empeñándose durante veinte años.
Le costó, pero montó un pequeño negocio, al que su mujer dedicaba todo su tiempo, y él, el que le permitían los turnos de la fábrica.
Por suerte, en dos años, él pudo abandonar ese asfixiante trabajo, y dedicarse al negocio.
En poco tiempo, había conseguido una buena casa, un gran coche, y el respeto de la gente.
No le iba mal...
El sonido de su nombre, graznado por la rota voz del encargado, le sacó del ensimismamiento, y, como todas las noches de esa semana, se sometió a la monotonía de la línea de esmaltado

sábado, julio 09, 2005

EL CÁLICO CABALGA DE NUEVO


Los nuevos capítulos del Cálico Electrónico ya se pueden disfrutar en www.calicoelectronico.com Posted by Picasa


Ya está disponible el tercer capítulo de Cálico Electrónico en la web de la serie. De verdad, que no te lo puedes perder. Los chicos de Nickodemo cada vez se lo curran más y cada capítulo es una delicia desde el principio hasta el final...

Un saludín

viernes, julio 08, 2005

LA HOGUERA DE HIELO, LEÍDO

Ayer terminé con la novela escrita por David Moreda Arzo, un compañero del Heraldo, que me dedicó en la pasada Fira del Llibre d'Onda.
He de reconocer que me ha sorprendido.
No las tenía todas conmigo, ya que el inicio de la lectura me dejó algo frío, sin llegar a conectar conmigo, y creía que sería algo farragosa de leer.
Una vez me sumergí en la trama, me fuí enganchando, poco a poco, y me ocurrió lo que me suele ocurrir con las novelas y libros con los que disfruto de verdad: se me hacía imposible cerrarla y conciliar el sueño.
Los protagonistas son cinco jovenes, de una edad sin determinar, pero que yo sitúo entre los 17 y los 21 años, y la época, aunque no descrita, viene a estar a principios del siglo pasado, yo diría que sobre los años 20, o quizás algo más tarde, pero no muy lejos de esa fecha.
La trama te sumerje en un remoto pueblo, a los pies de los Pirieneos aragoneses, en la provincia de Huesca, que se ve sacudido por una tragedia, que a medida que van pasando las páginas, descubres que proviene de un terrible secreto que guarda el pueblo.
Los protagonistas, herederos de las historias juveniles de Enyd Blyton, y tantos otros, se mueven entre secretos, descubrimientos y tragedias para desentrañar, juntos, el temible misterio que asola Bescaín, para solucionarlo y llevar la paz a su tierra. No sin sacrificios, por cierto...
En cuanto a la prosa, he de confesar que me pareció algo confusa al principio, y no por los localismos que David introduce, pero me hice con el momento en seguida, y pude disfrutar de su estilo, bastante recargado, pero fluído.
Los personajes están bien construídos, aunque en ocasiones resulte algo confuso averiguar quien habla, una situación bastante común en una novela coral. Las tramas de cada uno de ellos, con tres claros protagonistas que destacan sobre el resto, están bien narradas y no ofrecen confusión.
En cuanto al final, eterno punto débil de toda novela, el desenlace parece demasiado enmarrullado, justo al contrario que tantas novelas de "éxito", en el que el fin parece puesto con prisas y corriendo por cerrar una trama funcional.
En esta novela, el final se pierde por una explicación completa de lo ocurrido, que no está mal, pero que a mí, aficionado a las segundas lecturas, me deja sin material para poder elucubrar y descubrir cosas a mi modo y manera.
De todas maneras, he disfrutado con LA HOGUERA DE HIELO. La recomiendo para leer en estas tardes y noches calurosas, y advierto...
Mejor que no suenen campanas cerca.

Un saludín

EL RELEVO

Después de tantos años, por fín llegó el día.

Antonio llevaba tres años esperándolo, ansioso. Hoy era el día en que se retiraba, en que dejaba a las familias que le había acompañado tantos años de trabajo.

Ahora, debía cumplir con la tradición, y transmitir a su sustituto toda la experiencia, el saber hacer que había acumulado en cuarenta y cinco años al cargo de la portería, igual que Agripino hizo con él..

Deseaba que el joven que le iba a relevar continuara con su labor, barriendo la escalera, bajando las bolsas de la basura, subiendo a los vecinos el correo todas las mañanas... Y todo por un sueldo de pena. Pero, así era la vida que habían elegido, al fín y al cabo.

Con una sonrisa triste, amagó una lágrima y comiendo un trozo de pastel, salió por el portal, sólo, sin mirar al ojo electrónico del plateado artefacto que habían instalado en el zaguán.

jueves, julio 07, 2005

LA BOMBA

Agobiado por el fuego enemigo, buscó desesperado en la caja de plástico.
Al encontrar el frío tacto del cilindro metálico, sintió renacer una pequeña esperanza, y lo asió fuertemente.
Tiró de la anilla, y la fuerte explosión de frescor y burbujas recorrió su garganta, despejando en parte los efectos del sofocante sol.
Refrescado y con más ganas, volvió a la novela.

miércoles, julio 06, 2005

PAOLA

Llovía
Paola estaba en la calle, mojándose. No recordaba cuanto tiempo llevaba en esa acera, pero era seguro que, cuando llegó, ya llovía.
Pero no podía irse, todavía no. No había podido hablar con nadie, y no tenía dinero para darle a Jonás.
Una luz en una ventana llamó su atención. En ella, una niña, tapada con una mantita, le observaba, y, al momento, una figura, que sería su papá, la abrazaba, llevándola dentro.
Una triste sonrisa asomó por sus envejecidos labios, recordando cuando, no tantos años atrás, su papá también la mecía, en una gastada mecedora, mientras veían la puesta de sol de su Ecuador natal.
¡Cuanta suerte tienen las niñas de este país!, pensó. No tienen que abandonar a su familia, y aventurarse más allá del mar, acompañadas de sus hermanos pequeños, engañadas, y sin saber si podrán volver a ver a los suyos.
Ahora, las caricias que recibía, eran dolorosas, pero necesarias para vivir.
Vió que un hombre se acercaba, y se preparó para abordarle. Esperaba poder irse con él, sino su hermanito, volvería a amenazarle con la navaja.

martes, julio 05, 2005

PAULA

Llovía.
El agua caía tras la ventana creando un inquietante velo que cubría en parte la calle.
Pero a Paula no le importaba. Le gustaba la sensación de calor que daba el radiador, mientras veía como en la calle todo se mojaba, y los pocos que pasaban por ella, aceleraban el paso, para llegar pronto a casa.
Cogió su manta, se envolvió en ella, y, con la compañía de su osito, continuó observando a la mujer que iba, arriba y abajo, por la acera de enfrente.
A Paula también le gustaría estar en la calle, sintiendo el agua sobre su pelo, como esa señora, pero sus papás no le dejaban salir cuando llovía. A la señora no le importaba mojarse, y, de cuando en cuando, se acercaba a los señores que pasaban, y, una vez, uno le dio fuego.
Paula sabía que estaba esperando a que llegara su marido, porque es lo que hacen los maridos, llegar a recoger a sus mujeres. Luego, la llevaría a casa, y le diría cosas.
Como las que le decía su papá a su mamá. Luego, su marido entraría a dar las buenas noches a su hija, como hacía papá.
Paula lo sabía muy bien. Es lo que hacían los papás.
Ahora, hacía muy poquito que papá había acabado de gritar a mamá, y se había oído un golpe muy fuerte, más que otras veces. Seguro que su papá estaría subiendo las escaleras, para darle los besitos de buenas noches.
Paula cerró los ojos, apretó el osito contra su cuerpo, y se encogió bajo la manta, esperando a que su papá abriera la puerta, como todas las noches.