lunes, diciembre 19, 2016

Rogue One: Entre dos trilogías y brillando con luz propia



Estoy bastante sorprendido por las críticas  que estoy leyendo sobre Rogue One: Una historia de Star Wars. Me da la sensación de que mucha gente esperaba otra película de la saga, algo que diera continuidad a las películas que conocemos. Los mismos personajes, las mismas situaciones...

Pero realmente, nadie pretende que esta película sea más de lo mismo, igual que no lo son las series de animación, como la magnífica Star Wars Rebels o lo fueron en su día las dos de Clone Wars (vale, esas  quizá más, por los protagonistas). Estamos ante una historia ambientada en el universo de Star Wars, en ese momento entre la nueva trilogía de los 90 y la original.

Una historia que debíamos conocer antes o después, con personajes que nada tienen que ver con los que ya conocemos, pero que marcan la pauta que luego seguirán. Héroes que se lanzan a la lucha contra el Imperio y que permiten que la historia fluya entre una etapa y la siguiente.

Porque, está claro, aunque no sepamos qué ocurre entre ambas, sabemos que la cosa estaba movida y que habían pasado cosas. Muchas de ellas siguen ocultas, pero en esta ocasión sabemos por qué está la Estrella de la Muerte, quien ha decidido que era una buena idea y por qué narices era tan relativamente fácil cargársela.

Recordemos, NO es una película de Star Wars, es una historia EN Star Wars. Sus personajes no tienen nada que ver con los que conocemos, sus motivaciones son diferentes, su historia es completamente ajena al devenir de la historia principal.

A partir de ahí, se pueden entender los cambios que se producen en la narración, en la trama que recorremos junto a ellos. No son meros comparsas a la sombra de Luke, Han, Leia y los demás. Son auténticos héroes por derecho propio que realizan proezas para que todo vaya encajando. Son los protagonistas de los que nunca se ha hablado.

En cuanto a la película en sí, es una buena película. De ciencia ficción, bélica, de aventuras. No brillará con luz propia entre otras similares, pero, reconozcámoslo, ninguna de las de Star Wars son más que lo que queremos ver en ellas. Las hemos aupado como grandes joyas del cine, pero son solo eso, sueños plasmados en celuloide, ni más ni menos que otras.

La he disfrutado, lo volveré a hacer y desde luego, mientras sigan llegando estas películas, que creo que son más que necesarias, seguiré viéndolas. Que la Fuerza nos acompañe... por muchos años más.


lunes, julio 25, 2016

Stranger Things, una serie que tira de nostalgia... ¡Y funciona!



Netflix acaba de lanzar Strangers Things, una serie que busca enganchar a un grupo de espectadores que no tiene la juventud como bandera, precisamente.  La serie está pensada, creada y desarrollada para que la disfrutamos los que crecimos en los años 80. Cada fotograma de cada episodio está pensado para que nos recuerde alguna de las míticas películas de terror juvenil de aquella época, pero también de series tan míticas como El Misterio de Salem's Lot.

El homenaje a todas esas grandes historias que vimos, bien en el cine, bien en las teles de nuestro salón, ha tomado forma en pleno siglo XXI. La película que nos viene a todos a la mente es, directamente, Los Goonies, una cinta que personalmente creo que ha sido pasto de la nostalgia y que se ha convertido en algo más de lo que realmente es.

Pero realmente, toda esta mezcla de series y películas, con claras referencias también al trabajo de Stephen King, funciona. Nos ha llevado a un mundo en que todo era más sencillo y todo estaba más claro. Nos olvidamos de fabricantes de drogas sintéticas que buscan ayudar a su familia, a misterios en islas (presuntamente) desiertas, vampiros luminosos y otras cosas que llegan para aburrirnos en lugar de aterrarnos.


El MAL está presente y nos atrapa desde el principio. El BIEN está representado por niños y jóvenes, que se plantarán ante los adultos y serán los que lleven la voz cantante en todo momento. Esa era la clave de esas películas y series en los 80 y gracias a Strangers Things, lo es otra vez.

Fuera de los esperados homenajes, nos vamos a encontrar con la historia que nos han mostrado mil veces, sobre todo en esa época. Una persona extraña que llega a una comunidad pacífica (en apariencia) y rompe todos los esquemas. Junto a ella llega un peligro sobrenatural que es el contrapunto a esa extraña que aparece y que solo puede ser vencido por ella.

Todo funciona como esperamos, aunque las técnicas narrativas del siglo XXI también hacen acto de presencia y hacia el final nos hace plantearnos dudas acerca de la identidad real de alguno de los personajes. Ahí está el resultado final, un ejercicio de nostalgia con una historia interesante, contada con un estilo retro al que ayuda desde los diálogos hasta la fotografía, pasando por la ambientación y la banda sonora, una deliciosa música surgida de los sintetizadores que tanto juego dieron en las películas de John Carpenter y tantos otros.

No esperes una serie redonda, ni un gran producto. Es una buena serie para disfrutar y pasar página en cuanto la ves. Pero quizá te entren ganas de ver ET, la serie de Salem's Lot o incluso Los Goonies. Porque gracias a la nostalgia, las tenemos todas muy presentes.

sábado, enero 23, 2016

De regreso de Fitur 2016

Este año, al igual que el pasado, he tenido ocasión de estar en la edición de Fitur. Una feria de turismo que reúne lo más importante de este sector que tanto me gusta y que representa uno de los motores de este nuestro país. He ido para trabajar, no como visitante, así que la experiencia es muy diferente a que si lo hubiera hecho de esa otra manera.

Desde el Stand de Castellón, he estado presentando la app Amazing City Castellón, en la que estoy trabajando como responsable de narrativa y, de paso, como comercial y relaciones públicas en este tipo de eventos. Aunque se trata de trabajo, y bastante duro por estar de cara al público y muchas horas de pie, es divertido. Y te permite ver cómo es un evento de este tipo por dentro, que no está nada mal.

Aunque el trabajo me ha impedido visitar los diferentes pabellones con calma, sí que he podido pasear un rato y pegar una vuelta por alguno de los rincones de Fitur. Los grandes pabellones de las comunidades autónomas españolas, los vistosos stands de los países más turísticos y los más modestos pero igualmente interesantes mostradores de países con menos recursos... una delicia que te invita a coger la maleta y viajar.

Han sido tres días para disfrutar del trabajo y del ocio. He visto cosas interesantes y he conocido a gente que he disfrutado en conocer, Me ha parecido muy curioso el stand de los bloggers de viajes de Andalucía, que han disfrutado de un gran espacio junto al stand principal. Uno que, como cada año, es inmenso. Allí tenían la posibilidad de interactúar entre ellos y hacer un seguimiento de todo lo que se puede ver en Fitur. Una gozada. Además, me atendieron estupendamente y estuvimos charlando un rato allí.

En cuanto a la comida, Fitur es un paraíso. Si tienes tiempo, claro. Los Showcoocking son una constante y se puede probar todo lo imaginable. No he podido, por tema de horarios, pero sí que he probado varias cosas del stand de la Comunitat Valenciana, que me venia más mano. Una paella exquisita (de las de verdad), horchatas, miel... Productos de la zona realmente espectaculares.

Tuvimos la visita de Yunke, que es la imagen de nuestra app, y disfrutamos de lo lindo con las cenas, ya en Barajas, donde teníamos el hotel.

Sí, os recomiendo visitar, al menos una vez en la vida, esta feria donde hay lugares fantásticos para ir haciendo boca antes de visitarlos en realidad. Aburriros, no os vais a aburrir.