domingo, agosto 02, 2009

Amaral en Onda

Como cada primer fin de semana de agosto, desde hace tres años, el Consell de Festes ha organizado un gran concierto para animar los días previos a El Salvador, una fiesta que pasaba sin demasiado ruido y que ha ganado entidad gracias a esta iniciativa.
Si el primer año fueron Sabina y Serrat, Serrat y Sabina y el año pasado Bosé y su barriguita, el 2009 ha sido culminado por Amaral.
Eva Amaral y Juan Aguirre han salido al escenario puntuales, a las once y media de la noche, para dar lo mejor de sí mismos junto a un buen grupo de músicos.
Durante dos horas, todos los grandes temas del dúo han ido sucediéndose uno tras otro, coreados por los cinco mil espectadores (así a ojo, que no tengo todavía datos de asistencia, que nos dejamos llevar por los maños.
Eva es una gran cantante, con una voz que para sí quisieran muchos cantantes presumiblemente más "buenas" y consideradas. Sus registros son espectaculares y dejan al oyente boquiabierto, sobre todo porque ni en un solo momento se le ha ido la voz, ni ha aparecido un gallo, algo que suele ser bastante (demasiado, por desgracia) común en un directo tan intenso.
Una figura espectacular, movimientos suaves, entre inocentes y pícaros y una asombrosa habilidad para tocar varios instrumentos durante el show son otras de las armas de la cantante para meterse en el bolsillo al espectador.
Armónica, triángulo, guitarras y hasta el Theremín, ese extaño instrumento que se toca sin tocar son algunos de los que aparecieron en manos de la aragonesa y que demostraron que se puede ser algo más que una cantante de éxito.
En un momento determinado, Juan Aguirre tomó el mando del micro, ofreciendo un tema algo más roquero de lo que nos han acostumbrado el dúo. El sonido quizá no fue tan bueno, pero vibramos con él.
De nuevo, Eva volvió al micro y terminó el concierto con algunos de los más recordados temas del grupo y despidieron el gran concierto de verano en Onda, que volvió a recibir a miles de visitantes durante una noche que continuó con la Orquesta Centauro, una que siempre es de obligada escucha y que forma parte de los mejores momentos de fiesta de todos los onderos y onderas.
Una vez más, un éxito.
Un saludin

1 comentario:

Juanjo dijo...

Estuvo apoteósica... Me encantó. Menudo vozarrón...