miércoles, agosto 31, 2005

DERECHOS DE AUTOR Y P2P


Ando un poco liado con el tema de los derechos de autor, la SGAE, las redes de intercambio P2P, y toda la polémica generada con todo esto...
Antes, creía que el tema de la piratería se limitaba a las copias de los ahora llamados Top Manta, y que no hace mucho eran simples "vendedores callejeros", con sus cintas grabadas, y que estaban por todas partes, en ferias y mercadillos.
Ahora, me dicen que "piratería" es tener discos o cintas "no originales", del tipo que sean.
Curioso, leñe, curioso.
Antes, estaba bien visto que alguien te dejara o te grabara una cinta, de un disco que no te ibas a comprar, para poder escucharlo. Es más, mis amigos y yo tirábamos de Discoplay y nos comprábamos varios discos y cada uno grababa el suyo para compartirlo con los demás.
Y las recopilaciones que nos montábamos...
Que yo sepa, eso era un intercambio de música entre varias personas.
Igualico, igualico, que el e-mule.
Vale que este trasto permite que sean mil en lugar de tres, las personas que comparten esa misma música, pero también es cierto que la música que se comparte es la que no tienes disponibilidad de comprar.
Sí, es cierto.
Uno puede bajarse esa canción que tanto le gusta, de ese disco que no le acaba de entusiasmar y que cuesta 20 eurazos, pero que nunca se comprará porque es la única que le interesa...
O esa película de la que tanto se habla, que ha desaparecido del mapa comercial y no hay manera de conseguir...
Pero parece ser que los gestores de los derechos de autor se tiran las manos a la cabeza con sólo la idea de que alguien te facilite el acceso a esas obras, y pretenden encarcelar a quien "trafique" con ellas.
A uno le parece curioso que una simple cancioncilla tenga un valor más alto, que por ejemplo, la vida de una persona que es atropellado y abandonado por un bailaor flamenco mentiroso y cobarde.
De todas maneras, me preocupan otras cosas, más que la posibilidad de un equipo de los GEOS tirando la puerta de mi casa para detenerme a punta de pistola por haber descargado música de internet...
Me preocupa el debate sobre los derechos de autor.
Me pregunto hasta donde es lícito utilizar el trabajo de otro. Este problema no se limita a internet, sino que surge en otros campos, como los fanzines.
Ahí está el Monográfico, que utiliza fragmentos de obras de autores de manera gratuita, sin pagar derechos de autor, porque, realmente, no vulnera niguna ley...
En realidad, es una actividad positiva para el autor , ya que muestra a un gran número de lectores su trabajo, de manera breve, y alguno habrá que picará comprando el libro completo. Vamos, digo yo...
Pero, si se baja el libro de internet... ¿continúa siendo igual de lícito?
No hablo de música, de la que se entiende que puede compensarse, o incluso superarse esa pérdida de ventas con los conciertos, sino de libros.
Un autor consagrado puede tener su "parque" de lectores fijos, que desearán tener el libro físico en sus manos. Los que no soportamos leer largos mamotretos en el monitor, también accederemos a él. Así que tampoco pierden grandes cantidades de venta.
Pero los novatos...
No pueden resarcir sus ventas de ninguna manera. No hay conciertos que valgan en la letra escrita, ni ediciones cuidadas en DVD. Se trata de narraciones que el lector puede descargarse, verbigrácia algún buen samaritano que la distribuye y presta por la red.
Si se trata de un ejercicio de escritura, de un hobbie, pues esto es estupendo. No se lesiona ningún benefico indispensable para el autor, si no se trata de la principal fuente de ingresos. Pero si se pretende mudar de oficio, y vivir de la escritura... la cosa debería cambiar.
No por nada.
Es porque el autor novel, seguramente ha escrito su obra en el tiempo que le deja su trabajo habitúal, el que le da de comer, viste y paga la hipotéca. Y si no recibe una remuneración por su obra, posiblemente, desista de perder del tiempo y se desanime y abandone su arte, en aras de una ocupación industrial que le permita sobrevivir. Y que le ate.
Uno piensa entonces en las bibliotecas, y en la labor de difusión que realizan de los libros y otros soportes culturales.
No es tan distinto...
Yo mismo soy usuario de la biblioteca municipal, bastante bien servida, por cierto, en la que solicito a razón de dos o tres libros al mes. ¿No es lo mismo que descargarse un libro en internet?
Quizás exista una manera clara de ver este problema, y que permita a un escritor novel (o a un músico, o a un cineasta) con pocos recursos sobrevivir a ese fatal inicio en el mundo que une cultura con mercado, y que con tantos recovecos se presenta.
Al fin y al cabo, siempre ha sido difícil el comenzar, antes de internet. Quizás sea bueno que el público conozca tu obra de manera gratuita y se anime a tener un soporte físico con ella. Quizás un poco de paciencia sea justo lo que necesitemos los que comenzamos, y quizás internet y el intercambio masivo sea una herramienta más de promoción.
Quizás...
En cuanto a lo que comentaba al principio del post, he descubierto un libro apasionante sobre el tema, escrito por David Bravo, y que se puede encontrar en kioskos o bien descargarlo en su página web. Es de licencia abierta, por lo que se puede descargar sin problemas, siempre y cuando sea para copia privada. También se puede difundir, ofreciendo información acerca de su origen y autoría, siempre y cuando no sea con fines lucrativos.
Su mismo título da una pista del contenido, Copia este libro. Ofrece una interesante visión de las redes p2p, de sus usuarios y de los que pretenden silenciarlas y censurarlas con miedos y prisiones.
Pégale una vista, y lo comentamos.
Un saludín

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