martes, noviembre 24, 2009

Leyendas Urbanas: hoy, famosos implicados


Ser famoso tiene su precio. Uno, ya lo sabes por los programas tan interesantes que hacen en la tele. Otro, la falta de intimidad, que te reconozcan por la calle y te aborden sin más.
Luego está el ser protagonista de dudosas noticias y sucesos que se cuentan, se narran y se extienden sin que se contraste demasiado su procedencia.
Y es que las leyendas urbanas sobre famosos trascienden tiempo y espacio y se trasladan por todos los rincones del mundo.
Es fácil escuchar algo sobre tal o cual personajillo famoso, y al visitar otro país, escuchar lo mismo con otro protagonista.
Vamos a repasar leyendas con nombre y apellidos, con denominación de origen y con protagonistas bien conocidos.
Está aquella de Ricky Martin, que curiosamente no tiene otra versión, más allá del bote de mermelada o de foi-grás. Y ha quedado en los anales de todas las recopilaciones de leyendas… De hecho, fue tan popular, que incluso una asociación de defensa de los derechos de los niños denunció el hecho ante los juzgados. Sin haberla visto, y eso que miles de españoles juraron y perjuraron haberlo visto en Crónicas Marcianas.
Pero no ha sido esta la única participación televisiva que ha creado polémica.
¿Recuerdas a Pedro Ruiz y su programa de entrevistas en La 2?
Uno de sus entrevistados fueron La Oreja de Van Gogh, con Amaia Montero al frente. Allí no tuvieron ningún tipo de reparo en confesar que parte de la recaudación de sus conciertos y ventas de discos iban destinadas a una conocida asociación a favor del movimiento abertzale y pro-Eta.
Obviamente, Pedro Ruiz no se cortó ni un pelo y les “invitó” a abandonar el plató en directo, interrumpiendo la entrevista y asegurando que no quería saber nada de semejante gente, que apoyaba a una panda de asesinos.
El tiempo, sin embargo, consiguió que se desmintiera semejante historia.
Nunca se produjo esa confesión, e incluso se negó que la banda vasca hubiera ido al programa de Pedro Ruiz. Una vez más, la rapidez con que se expanden las noticias, tuvo mucho que ver con que mucha gente afirmara, otra vez, haber visto ese momento del programa.
Y sigamos, que no paramos ni un momento con los famosos…
Algo similar ocurrió en Estados Unidos, con Tommy Hilfiger y Ophra Winfrey. En el programa de la popular presentadora, el diseñador aseguró que si hubiera sabido que judios y negros compraban su ropa, no la habría hecho tan bonita. Como nuestro Pedro, Ophra invitó al señor Hilfiger a abandonar el plató y promovió un boicot a sus productos.
Otra situación que aunque nadie vio, se extendió como la pólvora.
La escultural y dinámica Shakira, por ejemplo también ha sido blanco de las malas lenguas. Se dice, se cuenta, se rumorea, que no siempre es ella la que está sobre el escenario. Se sabe (de buena fuente, claro), que utiliza a una doble. Cuando ella quiere irse de fiesta y no le apetece trabajar, deja que sea la otra quien suba a ofrecer su tan conocido movimiento de caderas.
También es de sobras conocido el premio que obtuvo “Manolo” Fernández antes de convertirse en “Bibi”. Se trataba, nada más y nada menos que “Soldador del Año”, unos premios que se ve que se daban en la FP de los 70.
También han fallecido, una y otra vez, famosos cantantes y músicos. El caso de Paul McCartney es de sobras conocido, pero a él se le unen Miguel Bosé (de SIDA, de Cáncer, de…) , Eminem (de un certero disparo), Lorna (la de Papichulo) por sobredosis o Bill Gates (quien no canta, pero también tiene pasta) por el disparo de un francotirador (no dicen si fue un usuario de Windows o un Maquero).
También los hay que han sido detenidos por tráfico de drogas, como Melendi.
Ocurre también que ser famoso no quiere decir que todos te conozcan y pase lo que ocurrió en Miami a unas señoras españolas de viaje de “solteras”.
Les dijeron que debían de tener cuidado con los negros, que robaban a los turistas sin remilgos. Por eso, cuando en el ascensor del hotel se colaron, de improviso, dos negros, uno muy, muy alto y otro más delgado, dejaron con prisas sus joyas en el suelo y salieron corriendo, mientras el alto les gritaba algo en inglés.
Al día siguiente, el recepcionista les devolvió las joyas con una nota escrita en el idioma de Shakespeare. En ella, según tradujo el empleado, decía “Nunca me había reído tanto. Firmado, Michael Jordan”.

2 comentarios:

VMGB dijo...

Lo de Ricky Martin no fue en Crónicas Marcianas, fue en Sorpresa Sorpresa, dice el rumor.

Crónicas de Sepelaci dijo...

Sí, pero la leyenda se completaba diciendo que en Crónicas Marcianas pasaron el fragmento, donde lo "vieron" los que no lo vieron la noche antes. Obviamente, eso nunca ocurrió...
Un saludín