lunes, septiembre 17, 2012

La Casa del Torreón II, un sábado con Isabel del Rio

El pasado sábado tuve la inmensa suerte de poder acompañar a Isabel del Rio, una brillante, joven y vital escritora de Barcelona en su periplo castellonense. La convencí, mediante malas artes y promesas de juerga, jolgorio y charlas sobre libros, para que presentara su nuevo libro en la capital de La Plana.

Y aceptó, fíjate.

Así que organicé la presentación con los amigos de Argot, mi librería de referencia en Castellón, y le encontré alojamiento en ese gran hotel que es el Hotel del Golf Playa. He de ser sincero. Tenía que comer con ella, así que hice por volver al buffet del establecimiento costero, que me gusta bastante.

Pasaban unos minutos de las nueve y veinte, cuando el Euromed desde Sants llegaba a la estación castellonense, y nos reconocimos enseguida. Por algún motivo que no consigo situar, yo esperaba encontrar a la niña del exorcista (guiño, guiño), pero en su lugar me encontré con la sonrisa omnipresente de Isabel. Y toda su energía.

Tras una rápida presentación, fuimos a la cafetería, para ir llenando el estómago y ahí fue donde comenzó todo.

La conversación comenzó a derivar hacia el mundo literario. En dos ratos arreglamos las editoriales, solucionamos los problemas de la distribución y establecimos las normas por las que ha de funcionar una buena novela erótica. Y eso fue en media hora.

Después nos dirigimos a Argot, donde dejó los libros, y luego paseamos hasta Radio Castellón, para la entrevista que debía emitirse a las doce. Quedamos con Ferrán, el locutor y nos dio tiempo a retirar el coche de la zona azul antes de la entrevista.

Una entrevista muy interesante, que puedes escuchar a continuación, y que los castellonenses pudieron seguir en directo.



 Después, al hotel, donde se registró y conoció a Alexis, el director. Una cervecita y luego, al buffet. Durante toda la mañana, Isabel estuvo grabando un vídeo con su móvil, para crear un video blog, que sería subido en unos días. Por desgracia, os quedaréis sin saber a qué sabía ese postre blanco que tuvimos que probar varias veces (ejem) para averiguar qué era... La técnica, traicionera ella, falló y esos vídeos se perdieron.

Tras un momento "volver a ser  persona", nos encontramos en la habitación de Isabel, donde me enseñó la pedazo botella de cava y la cesta de fruta, cortesía del Hotel. No comenzamos la botella por aquello de tener que grabar un podcast y hacer una presentación. Lo del podcast, casí que no importaría, porque la voz se podría disimular (o no), pero llegar a Argot con una botella de cava dentro de la tripa y en la cabeza... pues como que no.


La grabación fue fantástica y nos reímos mucho, cosa importante. Y tras el tema promocional, fuimos hasta Argot, y sorpresa, aparcamos casi en la puerta. Después de dar dos vueltas, pero eso no tiene importancia.

La presentación fue íntima, como suele ocurrir, pero con algo que me gustó, y mucho.

Primero, tomamos un refresco en la cafetería de la librería (¡qué gustazo poder tomar un refresco entre libros!) y conocimos a Ariana, hija de Ismael Bonet y hablamos sobre los festivales de Benicassim y Burriana.

Y en la presentación, nos sorprendió ver a cuatro adolescentes, armadas con el libro, que asistieron alucinadas  a todo lo que explicaba Isabel. En serio. En las presentaciones suele haber mucha familia del autor en cuestión (cosa difícil en este caso, ya que Isabel es de Barcelona), y poco público interesado por la obra.

Pues bien, aquí se dio el caso de que el público no solo estaba interesado, sino que estaba entusiasmado por la escritora y sus palabras. Una gozada que no todos los escritores tienen el gusto de disfrutar.

Tras la presentación, un rato de charla con Ferran, que cumplió su palabra y vino a la presentación, y de vuelta al hotel.

Y mi despedida, ya que una serie de compromisos familiares me impidieron disfrutar de la velada de boxeo que se celebraba en el hotel, y en la que nuestra escritora fue invitada de honor, en la zona VIP, donde la agasajaron con atenciones, cava y canapeses.

Por mi parte, fue un día intenso, divertido y muy satisfactorio. No solo pudimos tener en Castellón el lujazo de la visita de Isabel, sino que conocí a una persona fantástica a la que hay conocer, sí o sí. En serio, es un encanto.

Espero que, si llega el momento en que Isabel del Rio (sin tilde en la í) hace una presentación cerca de tu casa, ni se te ocurra perdértela. Te lo pasarás muy bien.

Aquí tienes el podcast de Crónicas desde Sepelaci correspondiente a esa maravillosa tarde, para que compartas algo de ese buen rollo que hubo durante todo el día.




 Un saludín

[ACTUALIZACIÓN: Puedes encontrar la crónica de este fin de semana, narrada por Isabel del Rio, en su blog La Odisea del Cuentista.]