martes, septiembre 25, 2012

Insólito Mundo...

De la fama: Parece que lo de los freaks en la televisión es algo muy de nuestros días, y que "antes no pasaba". Nada más lejos de la realidad. Los famosos sin mérito han ido apareciendo en la sociedad desde siempre, y ha sido relativamente sencillo encontrarlos intentando medrar en la sociedad sin tener ningún miramiento ni habilidad especial.
Florence Foster Jenkins fue una soprano estadounidense que saltó a la fama tras su primer recital en 1912. Su talento musical era inexistente. Era incapaz de dar una nota correctamente y perdía el tempo de las piezas que interpretaba continuamente, provocando ataques de nervios al pianista que la acompañaba.
Pero, como disponía de una considerable fortuna, continuó con su carrera "musical" durante varias décadas.
El público acudía a verla en masa no por sus dotes operísticas, sino por la falta de ella, aunque la cantante estaba convencida de que tenía algún tipo de don para la música. Su estrambótico repertorio incluía el famoso "Clavelitos", junto a obras de Mozart, Verdi o Strauss
Un mes antes de morir, en 1944, y con 76 años, ofreció un recital en Carnegie Hall. Las entradas se vendieron semanas antes del mismo y fue, como no pudo ser de otra manera, un completo desastre. 
Han llegado hasta nuestros días crónicas de sus actuaciones y de manera excepcional, alguna grabación de su ... "talento".
El siguiente vídeo es una muestra es esto, con bastantes imágenes de la artista, y por el mismo precio, el autor ha puesto fotos de gatitos, que siempre vienen bien cuando se trata de Youtube.
Como siempre, no hay nada nuevo bajo el sol...
 



1 comentario:

Condesadedia dijo...

Añado que la "interpretación" que hizo esta señora del Aria de la Reina de la Noche fue durante años la sintonía de la sección de cultura del programa de Gomaespuma. Y que su disco "The glory of human voice" se puede encontrar fácilmente en cierto animalito con orejas, si alguien es bastante masoca como para querer oír más "sublimes" interpretaciones de los clásicos.