martes, mayo 17, 2011

Leído: Penitencia, de Joe Alamo

Estoy en la línea de leer libros de autores españoles. Es algo que todos deberíamos hacer de vez en cuando. Olvidar a los anglosajones que copan las listas de ventas y que nos suelen ofrecer historias que no son tan buenas como las venden, o al menos, dejarlos aparcados unos días.
Me gusta el movimiento que se ha generado los últimos años con el fantástico español. La ciencia ficción está decididamente estancada, pero el terror,la fantasía y el género noir tienen cada vez más presencia con pequeñas editoriales que tienen grandes autores en sus catálogos.
El Grupo AJEC está haciendo una gran labor, de la que están beneficiando los autores, pero también los lectores. Cada título que editan es mejor que el anterior y nos ofrecen muy buenas historias.
Noches de Sal es una de esas novelas interesantes, pero también lo es Penitencia, de Joe Alamo.
El valenciano con orígenes británicos nos presenta una historia oscura, inquietante, que parte de la presencia de un asesino en serie con un método de asesinar bastante preocupante.
El Inspector Aguirre se encarga de investigar la presencia de El Segador, nombre con el que se conoce a este individuo con tan nefastas aficiones.
Enseguida comprendemos que no se trata de un policía al uso, y que quizás no sea exactamente un policía, sino que pertenece a un muy exclusivo y efectivo cuerpo de seguridad que opera en el más estricto secreto.
Lo que va descubriendo le lleva hasta una residencia de la tercera edad donde entabla una fraternal relación con uno de los internos y con una de las trabajadoras. Un anciano y una joven que le situarán bajo dos puntos de vista distintos de un mismo asunto.
Las páginas pasan a buena velocidad, gracias al estilo fresco y ameno, y al hecho de que muchos capítulos de la novela constan sólo de una o dos páginas. Esta estructura le da al escrito una frescura y un ritmo muy bueno. Algo que no es fácil de conseguir, por cierto.
Al final, conocemos de qué estamento es inspector Aguirre, mientras asistimos a una lucha por la supervivencia de todos los implicados, en una guerra sin cuartel en la que no todo es lo que parece.
Los cambios argumentales se suceden con rapidez y el relato no te deja separarte de él. Es una buena novela, que te atrapa facilmente y que se lee en un suspiro, sin que eso quite un ápice de emoción a lo que estamos leyendo.
Una buena recomendación para las noches, en ese momento en que el sueño comienza a vencerte, pero no puedes apartar la mirada del libro.

Un saludín.


1 comentario:

J.E. Alamo dijo...

Un placer haberte hecho perder el sueño y más aún, compartir el 1 de junio contigo en Onda. Un abrazo