
DE LA HISTORIA: El mítico cardenal Richelieu vivía con 14 gatos. Su afición a estas mascotas era de sobra conocida y llegó tan lejos que a su muerte dejó en herencia a sus mininos una casa, la comida asegurada por una cuantiosa asignación económica y dos cuidadores para que no les faltaran mimos y cuidados.
Comentarios
Joe, dame más pistas, que lo mío es de juzgado de guardia. Por cierto, que da igual lo que sea, que ya lo sabes... ¿A quien hay que bombardear?
XD
Un saludin