viernes, noviembre 13, 2009

Insólito mundo...


DE LA ODONTOLOGÍA: Si para empastarse un diente nos lo pensamos ahora, cuando nació la práctica ni nos lo plantearíamos. Se utilizaban hierbas para dormir la muela y se vaciaba con un taladro manual. Después se rellenaba con oro y se cauterizaba con metal candente. Un arreglo tremendamente doloroso.

3 comentarios:

Juanjo dijo...

Víctor, en nombre de JSPV, de Karit y sobretodo en mi nombre, te digo GRACIAS por el artículo de ARRELS.

Un saludo.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Uuuuuf! Yo tengo un amigo que se quitó él mismo la muela del juicio.

Jon Kepa dijo...

Me acabo de arreglar la boca y puedo garantizaros que ahora solo te enteras por lo que cuesta (Pasta gansa).