viernes, julio 31, 2009

Leyendas Urbanas: Marte cerquita y delicias asiáticas

¡Atención!

Este mes de agosto, en concreto, el día 27, se va a producir uno de los eventos más importantes a nivel astronómico de la historia de la Humanidad.

La luna tendrá compañía en el cielo, ya que nada más y nada menos, el planeta Marte se podrá apreciar del mismo tamaño que nuestro satélite.

Este hecho sólo ocurre cada doscientos o trescientos años, y los que salgamos esa noche, a las 00:30 horas, presenciaremos el curioso fenómeno.

Esto se debe a la aproximación del planeta rojo a la Tierra, que será la menor registrada hasta la fecha.

La cercanía provocará que este astro, que normalmente es un puntito luminoso que apenas se ve a simple vista, luzca como la luna llena.

O esto, al menos, es lo que nos cuenta un correo electrónico que, a modo de cadena de mensajes, circula desde principios de mes.

Este no ha sido el primer año en que esta historia ha poblado los emails de medio mundo, ya que se viene registrando, año tras año, desde el 2003.

Ese año, se produjo un acercamiento de Marte a la Tierra, sí, pero no de esa brutal manera que se comenta en la presentación de Power Point que vemos estos días.

Vamos, que Marte pasó a ser un puntito difícilmente localizable para cualquier profano para convertirse en un punto que alguien que supiera de lo que iba el tema podría identificar y hasta señalar.

Y ya está.

Nunca va a estar tan cerca. Y es una suerte, porque de estarlo, provocaría una serie de cataclismos que llevarían a la Tierra a una hecatombe, por aquello de la gravedad y esas cosas.

La noticia comenzó, como he comentado, ese año, el 2003, y cada año resurge a principios de verano para que todo el mundo se ponga a mirar el cielo y espere, en vano, a que Marte eclipse con su luz a la Luna.

Allí, avisan, no sólo nos sirven una serpiente estupenda, sacrificada y cocinada delante de nuestros hambrientos ojos, sino que también los perros son un manjar exquisito, como hemos visto en los documentales de la televisión.

Pero es que no sólo de sierpes y canes se alimentan los tailandeses, ya que se nos avisa de otra especialidad del país.

Se trata, atención, de jugosos y sabrosos fetos humanos a la brasa.

Sí, porque en este exótico país se puede comprar un feto humano, de varios meses de gestación, para que se puedan degustar en determinados restaurantes de la capital.

Y no sólo se comenta, sino que podemos ver varias fotografías de un señor con el plato recién sacado del horno.

En él se puede apreciar la forma de un feto ya bastante formadito, y que según cuentan, ha sido comprado en un hospital por 50 dólares.

Una vez más, nos encontramos con otra cadena de mensajes totalmente falsos.

No existe ninguna tradición gastronómica en ningún país que contenga semejante menú, ni ese señor está devorando realmente a un niño en formación.

La primera pista la da precisamente, la forma del plato. No se trata de un montón de carne, sino de una figura perfectamente identificable.

Un hoax, una mentira distribuída por la red, con la única finalidad de crear malestar y aprovechando como siempre, el desconocimiento de la cultura asiática, que al ser tan lejana a la nuestra, da pie a este tipo de montajes.

Un montaje similar al que causó tanto revuelo hace unos años, y en el que conocíamos el invento de un señor japonés, que pensó en los aficionados a la decoración.

Introdujo pequeños gatos recién nacidos en botellas de varios tamaños y formas, de manera que, al ir creciendo, los mininos tomaban la forma del recipiente.

Un bonito recuerdo que se vendía en Internet y que era, al fin y al cabo, una estatua viviente con formas originales.

Una vez más, las denuncias de los amantes de los animales cayeron en saco roto, ya que era un montaje creado por un estudiante de diseño nipón.

Aún y habiéndolo confesado hace años, el correo con las imágenes de los gatitos-bonsai continúa apareciendo regularmente en las bandejas de entrada de nuestros correos.

Un saludín

1 comentario:

Juanjo dijo...

Pues estaremos atentos...

Buen fin de semana.