miércoles, julio 01, 2009

Leyendas Urbanas: hoy, el submarinista chamuscado

No importa lo imposible que parezca una historia. Si se escampa lo suficiente, cualquier narración, por improbable que sea lo que cuenta, acaba teniendo un matiz de credibilidad.
Y hoy en día, gracias a la presencia de Internet en la vida diaria, es mucho más sencillo dar cancha a este tipo de cosas, tan imposibles, que acaban siendo validadas por miles de personas.
Ese es el caso del submarista chamuscado, ese que han encontrado sobre un árbol quemado, en un bosque calcinado.
¿Cuántas versiones hay de esta historia? Ni se sabe.
Ha ocurrido en California, en Arkansas, en Tarrasa, en Francia, en China, en cualquier país con turismo de submanirismo…
La lista es larga y decididamente extremadamente compleja.
La historia es la siguiente:
Tras un atroz incendio, en un gran y poblado bosque, los servicios de emergencia se aseguran de que todos los rescoldos están apagados. Uno de los bomberos repara entonces en algo que cuelga de las ramas de uno de los árboles.
Extrañado, avisa a sus compañeros y se aprestan en desenganchar el enigmático cuerpo. No salen de su asombro. Se trata del cadáver de un submarinista, convenientemente equipado y con toda la pinta de estar dedicado esa actividad, el buceo, cuando fue sorprendido por lo que le transportó hasta el lugar del hallazgo.
Más sorprendente todavía. La autopsia revela que su muerte sobrevino por múltiples contusiones, que le provocaron la muerte.
No había ninguna explicación posible para su presencia allí.
Excepto…
Como se demostró, no era un caso aislado. Era muy común y normal que acabara pasando lo que pasó, y que se repetía en otros lugares del mundo.
Uno de los hidroaviones y helicópteros que habían colaborado en las labores de extinción había absorbido al infeliz submarinista mientras buceaba cerca de la costa.
La succión había conseguido llevarlo hasta las entrañas de la aeronave y al soltar el agua, el hombre había sido lanzado sobre el fuego.
De ahí su muerte.
Como he dicho al principio, es una leyenda urbana que se ha movido por multitud de países, y dada su universalidad, apenas tiene variaciones. Sólo cambia el lugar del suceso.
La explicación es muy sencilla. No hay manera posible de que un cuerpo humano (ni siquiera un animal mucho más pequeño) pase por los filtros de los aviones y helicópteros de los bomberos. Para absorber el agua, utilizan un complejo sistema de mangueras y bombas, no mayores que un puño, que hacen el trabajo de manera rápida y segura.
Un submarinista que estuviera bajo el equipo de succión, no se daría ni cuenta a no ser por el ruido que hacen estos aparatos.
Nunca se ha producido tal hecho, ni es posible que lo haga nunca, así que puedes estar convencido que lo que has escuchado es una leyenda urbana que, como todas, dura y perdura aunque se explique y reexplique.
De hecho, es tal la popularidad de esta leyenda, que un episodio de C.S.I. la incluyó como una de las tramas de uno de sus primeros episodios. Realmente, varios de los casos de esta popular serie norteamericana tienen leyendas urbanas y su explicación como motores de varios de sus episodios.
Pero como todo, también esto tiene una explicación. Al parecer la historia apareció en Reino Unido, y lo hizo como parte de un popular juego de adivinanzas, en la que el que la propone, da sólo una pista, y mediante preguntas y respuestas (“sí”, “no” o “carece de importancia”) se ha de desentrañar el misterio.
Así, el enunciado era algo así como “un submarinista aparece en un bosque quemado, a cien kilómetros de la playa más cercana, ¿por qué?”.
De ahí a la imaginería popular, sólo hay un pequeño salto, potenciado por el boca-oído y las cadenas de mensajes que logran hacer, como se ha dicho en el inicio, que un acto imposible se convierta en real.

2 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

Muy bueno. Recuerdo el episodio de CSI lo que no consigo recordar es lo que realmente había ocurrido, porque imagino que no darían como válida la teoría del hidreoavión... ¿o sí?

Crónicas de Sepelaci dijo...

Hola Joe. En CSI creo que salió en la primera o segunta temporada. Al final, fue un homicidio que se quiso camuflar utilizando la leyenda urbana.Grissom lo descartó desde el principio. En la serie han tocado varios de estos temas, como la combustión espontánea, aunque ese, como dijo el sabio, es otro tema...
Un saludin