sábado, marzo 28, 2009

Leyendas Urbanas: Hoy, el cadáver inexistente

Hace poco más de un mes, Onda entera se despertó con una sorprendente noticia: detrás del colegio Pío XII se había encontrado el cadáver despedazado de un misterioso hombre. Unos niños que paseaban por la zona se percataron del olor que despedía un contenedor situado en esa zona y se asomaron a ver qué era lo que olía tan rematadamente mal.

Su sorpresa fue mayúscula cuando encontraron un cuerpo totalmente desmembrado y dejado a pudrir en el contenedor de la basura, a la espera de la recogida.

Inmediatamente, se dio parte a los servicios de emergencia, que dieron la oportuna alerta a la Policía Municipal y la Guardia Civil. Enseguida se personaron varias dotaciones al lugar de los hechos y se avisó también a un helicóptero para trasladar el cuerpo hasta el Hospital General de Castellón.

Durante un par de horas, los efectivos levantaron el cadáver y lo colocaron en la camilla del helicóptero que lo llevó hasta Castellón.

Después, despejaron la zona, que volvió a la normalidad enseguida.

Y esto es lo que contaron alumnos de uno de los dos colegios que hay en la zona. La noticia trascendió inmediatamente y pocos hubieron en Onda que no se enteraron, ese mismo día, de lo ocurrido.

Lo que la inmensa mayoría de los que lo oyeron, y luego, como ha de ser, lo comentaron y ayudaron a expandir esta historia, es que nada de esto sucedió realmente.

El hecho se produjo cuando un helicóptero acudió a un solar de esa zona, un vehículo de la Guardia Civil que, al parecer, realiza un recorrido periódico entre los pueblos.

Al aterrizar en un descampado detrás del cuartel de la benemérita, varios alumnos del colegio aledaño lo vieron y dejaron volar su imaginación. Alguien, como suele suceder en estos casos, hizo un comentario sobre el tema, y la suposición de un niño impresionado por la presencia de la aeronave, dio paso a un correveidile que llegó hasta oídos de los padres.

Y la historia, totalmente falsa, comenzó a circular por las calles de Onda, adornada con nuevos detalles, siempre escabrosos, del fatal encuentro.

A la historia se le añadieron detalles nuevos. En poco más de tres horas, el hombre era vecino de Onda, había recibido una puñalada en el corazón y estaba entero.

En otro corrillo se comentaba que estaba desmembrado, sí, pero que no era de Onda. Era un extranjero y estaba de paso, viviendo de lo que encontraba por los contenedores.

Otras versiones recogían que todo había sido un accidente y se había desnucado al caer mientras rebuscaba entre la basura.

Cuando la noticia llegó a personas que conocían la presencia del helicóptero en la zona, el muerto se trasladó a otras zonas de la población.

Unos comentaron que el macabro hallazgo había tenido lugar en el Monteblanco, un barrio lo suficientemente alejado del casco urbano como para pasar casi desapercibido. Otos, que el muerto había aparecido en los contenedores de un supermercado, también situado en las afueras de la población.

En todos los casos, se trata de muertes violentas, de asesinatos y de tragedias que promueven el miedo y la alerta social.

Por suerte, ninguno de todos los casos tienen una mínima parte de realidad.

Y es que la propia historia da ya numerosas pistas de que es falsa.

Para empezar, el presunto hallazgo lo realizan niños, que deberían estar en el colegio, y van a avisar sobre lo que han encontrado. Después, la presencia policial alertaría a más gente y la prensa, inevitablemente se habría enterado.

Como ocurre siempre en las leyendas urbanas, estos detalles se obvian y se dejan de lado a favor de un mayor dramatismo y una mejor narración, que sea fácil de absorber y transmitir repetidamente.

Y aunque la mayoría de los adultos hayan descartado que ese suceso haya ocurrido (precisamente por esos detalles, y porque no hubo ninguna noticia en prensa), los niños están convencidos de que sí ocurrió y esto asegura la supervivencia de la leyenda a lo largo de los años.

Pero no ha sido la única leyenda que ha nacido en nuestra población los últimos días.

La aparición de una cabeza de caballo, o quizás un cadáver de equino, sin cabeza y sin cuartos traseros también ha despertado la imaginación de los ondenses. El animal mutilado ha aparecido, casualidad, también detrás del cuartel de la Guarida Civil, aunque otras fuentes sitúan el hallazgo en la vecina Burriana.

No es fácil presenciar el nacimiento de una leyenda urbana, y mucho más de dos, pero desde hace un mes, mucha gente asegurará que detrás del Colegio Pío XII, una mañana de febrero apareció el cadáver mutilado de un extraño y/o el cuerpo mutilado de un pobre caballo convertido en comida.

Y durante los próximos años, así seguirá la historia.

Un saludin

1 comentario:

Juanjo dijo...

Hola Victor!

Encontré este post, que puede que te guste (va de comics):

http://cosechadel66.wordpress.com/2009/03/28/mi-padre-es-spiderman-y-mi-madre-la-avispa/

Un saludo.