martes, febrero 17, 2009

Mort d'un interí de secundaria, de Salvador Insa



Me voy a detener un poco a comentar el último libro que he leído.
Se trata de un libro en valenciano, que ha sido escrito por Salvador Insa, ondero como yo, y al que auguro un buen futuro como escritor de género.
Se trata de un libro de novela negra, ese gran género que está viviendo una época dorada en nuestro país, y en el que cada vez más, se fijan autores, editores y sobre todo, lectores, que somos los que, al fin y al cabo, movemos el mundillo editorial.
Tuve conocimento de este libro a raíz del encargo de realizar una entrevista al autor para la revista Arrels, el semanario local ondense en el que colaboro,y para la que me lancé de lleno a su lectura.
Basicamente, porque no tenía referencias del autor (aunque sí lo conocía de vista y oídas, he de confesar).
El caso es que me adentré, no sin cierto reparo, a leer el libro. No suelo leer en valenciano, no sé muy bien por qué, ya que no representa ningún problema para mi, pero en definitiva, no es un idioma que suela figurar en mi lista de preferencias, aunque tampoco le hago ascos.
Total, que pronto me di cuenta de que se trataba de un libro de esos que, sin grandes artificios, te acaba enganchando y se hace difícil el cerrar las páginas y dejarlo de lado para hacer algo tan vulgar como dormir.
Las peripecias del protagonista se vuelven interesantes, cada vez más, a medida que avanzan las páginas y los personajes se suceden sin dar tregua, aportando un granito de arena más a la trama principal, que se ve adornada con pinceladas del pasado del improvisado detective.
Resulta, no obstante, confuso separar a alguno de los secundarios. En ocasiones, los diálogos parecen tan neutros, que podrían estar situados en la boca de cualquiera de ellos, sin pertenecer en concreto a ninguno.
Por suerte, la lectura es lo suficientemente diáfana para corregir de inmediato este pequeño inconveniente y convertirlo en irrelevante.
También hay que destacar que el autor se recrea en los pueblos de las comarcas castellonenses. Es fácil identificar determinados pueblos aunque sus nombres hayan sufrido alguna modificación (según palabras de Salvador, para poder gozar de cierta libertad creativa respecto a su situación geográfica y distribución urbana). Caray, si incluso hay una referencia a un pueblo llamado Sepelaci...
En general, y tras terminar la lectura, queda en el recuerdo un grato "sabor de boca", un deje "noir" que no desagrada y que te deja con ganas de continuar con la lectura de nuevas aventuras del improvisado detective, conocer qué le depara el futuro, si continúa su fugaz relación con... bueno, tampoco hay que contar tanto en una reseña...
La trama parte con la desaparición del padre de un alumno del instituto de secundaria del título. Paralelamente, un profesor, un interino, fallece a causa de un accidente en el patio del mismo y alguien, un compañero, cree ver una relación entre ambos sucesos.
Sus investigaciones le llevarán a través de una maraña de extraños individuos, gente de mal vivir y de una extraña tesis que puede albergar la clave de todo lo sucedido.
Buen género negro, de la tierra, con pequeños peros que, como bien dice mi amigo David Mateo, no han de servir para defenestrar la obra, sino para ver la evolución de un autor en crecimiento que nos ha de ofrecer más horas de entretenimiento.
Edita Marfil, está en valenciano y cuesta doce euros.
Un saludin

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