viernes, octubre 03, 2008

¿Dónde van los capitanes de astronave cuando se jubilan?


Obviamente, a Boston, a ejercer de abogados.


Y es que William Shatner ha conseguido reorientar su carrera con otro personaje de culto. Si James Tiberius Kirk ha sido, y es, todo un icono para la ciencia ficción, Denny Crane lo está siendo para los aficionados a las series de abogados.
Ya estamos acostumbrados a abogados histriónicos, al estilo Ally McBeal y Bizcochito, pero Boston Legal riza el rizo.
No hay un sólo personaje fuera de lugar, ni un sólo actor prescindible, y cada uno de ellos convierten algo tan anodino y soso como un bufete en una jungla donde el sexo (o las ganas de), la ambición, las neuras más extravagantes y los casos más insólitos se dan la mano.
Denny es un salido, un playboy entrado en años que, misterios de la ciencia televisiva, es capaz de ligarse a todo lo que se mueva. No importa si la mujer no pasa del metro diez, si es la hija de un antiguo amor (que por cierto, intenta quitarle el novio a la hija), si la encuentra en un bar o en mitad de un caso.
Todas son estupendas para Denny Crane, el superabogado que todo lo resuelve ante el tribunal.
Aunque, bueno, sus compañeros prefieren que esté cómodamente sentado en su despacho y no interfiera en ningún caso, no vaya a ser caso que lo estropee un lapsus lingüe, un flirteo con la juez o un despiste en mitad del alegato final.
Que la edad pasa y Denny ya está achacoso, aunque él no se lo crea.
Republicano, conservador y vividor, Denny Crane esgrime su nombre como una marca de calidad, un arma arrojadiza, un grito de guerra que paraliza a sus enemigos y les hace esconderse bajo las faldas de su mamá (o mejor, ya va él bajo la susodicha falda, no te molestes...).
Mordaz, pero ingenuo. Implacable, pero en realidad, tierno. Abogado, pero sin embargo, humano.
Denny Crane es la estrella apagada de un bufette que no se atreve a decirle que ya no es el que era.
¡Pero qué demonios!
Sin él, Boston Legal no sería ni la mitad de divertido, de hiriente, y de tocapelotas al gobierno Bush de lo que lo es.
Caballeros, letrado en puente. ¡Firmes!
Un saludin

3 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

No tenía yo muy claro si valdría la pena hincarle el diente a esta nueva serie, pero después de leerte, le voy a echar un vistazo.

Crónicas de Sepelaci dijo...

Te la recomiendo. Es una serie muy ácida y con muy mala baba. Toca temas tabú para el resto de series y lo hace de una manera directa y sin concesiones.
Y don Bush y su administración no salen muy bien parados, precisamente.
Un saludin

Conner Kent dijo...

al final tendré que verla, me la estáis recomendando demasiada gente ya jejeje