miércoles, enero 23, 2008

¿Cómic en la pantalla? Mejor lo hablamos

En los últimos años, la mirada de los productores de Hollywood se ha dirigido al cómic, además de todos los demás medios que normalmente han acaparado la atención de estos señores.
Visto los resultados, que los hay de todos los colores, Uno se pregunta si realmente el cine es compatible con las historias surgidas en el papel aviñetado de la historieta.
Me explico.
No es que películas como Spider-Man y X-Men (y todas sus secuelas) no hayan reflejado bien el espíritu del cómic del que surgen, sino que se empeñan en condensar en las dos horas que dura la película cuanto más contenido mejor.
De ahí que en cuanto se dan cuenta de que venden entradas con estos personajes, los guiones se desmadran y comienzan a aparecer subtramas que son imposibles de mantener con coherencia dentro del escaso metraje de la cinta. Y claro, ocurren desastres como las terceras partes de estos dos ejemplos.
Otro caso que suele ocurrir es que lo que vemos en pantalla poco o nada tiene que ver con la obra de referencia, de la que toma el nombre, para hacerla reconocible por sus seguidores y destrozan sin miramientos todo lo que representa el personaje en cuestión, su historia y su bagaje histórico, que en el caso de los americanos puede remontarse a bastántes décadas. Y no sólo en Estados Unidos, ya que todavía están recientes los fiascos de Blueberry, Lucky Lucke y Astérix, de factura europea que no han llegado a cumplir las espectativas que se esperaba de sus adaptaciones cinematográficas.
Ahora están a punto de llegar una nueva oleada de películas basadas en personajes y series de cómic.
La primera será Batman The Dark Knigth, uno de los pocos ejemplos que han conseguido resurgir del espanto que supusieron las dos infames películas de Joel Schumaker, y que en esta nueva versión recupera el tono oscuro y perturbador que nunca debió perder el personaje.
Luego vendrán Iron Man, y pronto, además, 30 días de noche (aunque se trata de una de esas películas que nadie, más que los que conocemos el cómic, puede sospechar que proviene de una historieta, de eso que ahora llaman "novela gráfica").
Y si nadie lo impide, llegará Watchmen...
Y ahí es donde surge el problema.
Si para todo el mundo esta gran obra es la piedra angular de lo que debe de ser un cómic, por narrativa, por técnica, por intenciones, por su grandeza como historia, la película no puede ser otra cosa que una enorme chapuza.
La inmensidad de mensajes, de milimetrada orquestación de la trama y la puesta en escena se quedará en nada al trasladar algo que ha sido creado para ser disfrutado en un formato, en un lenguaje, al otro. Con el que comparte no pocas similitudes, sí, pero que no es el mismo.
Uno se pregunta si lo que realmente piden las creaciones surgidas del cómic, más que una superproducción en pantalla grande, no sea una serie de televisión.
Vale que los presupuestos no son los mismos, y quizás eso estropee parte de la diversión.
Vale que los medios no se puedan comparar, ni el ritmo de trabajo ni la posibilidad de contar con figuras sean iguales que en el cine.
Pero la cadencia de un serie, aunque sea una miniserie de X capítulos, permite ir añadiendo y fortaleciendo la trama y a los personajes, sin quemarlos en apenas dos horas.
Sería, a mi modo de ver, la opción ideal para ir dejando en imágenes móviles lo que ahora es un dibujo en un papel, dotar de presencia audiovisual lo que ahora es bidimensional.
No tendríamos, quizás, a grandes estrellas del celuloide interpretando a nuestros héroes, pero tampoco es que hagan falta. Hay muy buenos actores que, sin cobrar tanto como sus afamados colegas, dan incluso más de lo que estos son capaces de dar.
Y no, al pasar un proyecto cinematográfico a la televisión, no hace falta ser tan cutre como algún que otro episodio piloto que hemos tenido el ¿gusto? de ver. En televisión se están haciendo grandes series, que en nada tienen que envidiar a las películas de Hollywood que llegan y que cada vez más, son peores, de consumo cada vez menos exigente y que no tienen ningún respeto por sus espectadores.
A ver que pasa...

Un saludín

9 comentarios:

P.J.Cifuentes dijo...

Bueno, hacía tiempo que no te leía una cosa tan profunda como esto. Muy acertado el análisis, pero como siempre: Podríamos debatirlo mientras almorzamos en tu Sepelaci. ¿Semana que viene martes mañana?

Crónicas de Sepelaci dijo...

Ni hablar. Los azulejos me reclaman hasta el viernes próximo.

Si te hace comer un día, avisa. Llama o algo...

Un saludín

David dijo...

Ostras, menudo tema. Aqui hay tela que cortar, veamos...

Hay una cosa con la que no estoy completamente de acuerdo respecto a lo que comentas en el post. Concretamente, esa parte en la que dices que la serie de televisión es "la opción ideal para ir dejando en imágenes móviles lo que ahora es un dibujo en un papel, dotar de presencia audiovisual lo que ahora es bidimensional". Y a ver si consigo explicarme. Para hacerlo voy a acudir a un ejemplo concreto, que es la película 300.

300, estaremos todos de acuerdo, ha dejado en pañales en lo que se refiere a adaptar literalmente a todos todos todos los trabajos de adaptación anteriormente llevados a cabo. Aparte de dos o tres detalles de edición, no se podria haber hecho una adaptación más fiel al cómic, ¿no?

¿No estaba ya la historia contada en un médio válido? No hablemos de que apenas hay lectores, por favor. Que no sea popular no quere decir que no sea válido. Si nos ponemos asi, el teatro tampoco es un medio digno.

¿Esto no convierte la película en una obra completamente redundante y sobrante?

Pues no. Personalmente creo que 300, a nivel puramente artistico, no aporta nada. Todos los logros de la pelicula son o tecnológicos (esto es, herramientas) o llevados a cabo previamente en el cómic por Lynn Varley. Y sin embargo, el gran exito de la película es otro. ¿Cuántos volúmenes de 300, el cómic, se han vendido desde el estreno de la película? Un porrón ¿Que impacto ha tenido sobre las ventas de ese tebeo? Enorme.

¿No será pues que nos equivocamos al pedir a las películas basadas en cómic fidelidad, coherencia, que se ajusten al espíritu del cómic que amamos (o al menos al que creemos que tiene)? Quizá desde el lado de los tebeos debemos tomarnos la cosa con un poco mas de filosofía y pragmatismo y empezar a percibir la relación con el cine y la TV de otro modo. No creo que sea "obligatorio" que cada cómic tenga su adaptación audiovisual, pero si conveniente. Que haya simbiosis. Señores hollywoodienses, ¿tienen ustedes una crisis de ideas como de aqui a Lima? Pasen y sirvanse, lleven a cabo SU obra, firmenla, háganse responsables de ella. Si les sale bien estupendo, miel sobre hojuelas. Pero si no es así, lleven a cabo la tarea que más interesa: hagan un trailer de ciento y pico millones de dólares de este cómic, traiganme lectores, lleven al personaje a los titulares de los periódicos. ¿Cuanto bien le ha podido hacer la barbaridad que es Los 4 Fantásticos al cómic? ¿Cuántos crios empezarán a pimplarse tebeos de Spiderman a pesar del pestiño que es Spider-Man 3? Muchas, muchas de las historias que se cuentan en cómic son asi, nos llegan y funcionan porque SON historias de cómic. Ni más ni menos. No necesitan ser justificadas ni dignificadas ni refrendadas por una adaptación. Son, en si mismas, un fin. Lo único que les hace falta es que las lea más gente. Y para eso nos vale el cine. Watchmen, the Movie, va a ser una castaña, pero va a llevar hasta el tebeo a un montón de gente. E historias más definidas por el medio en que se cuentan que Watchmen, pocas.

Otra cosa, claro, son los caprichos y los gustazos que nos podamos dar. El primero que daría palmas con las orejas al ver una peli de El Regreso del Señor de la Noche por Clint Eastwood sería un servidor. El mas contento de ver una serie de Preacher de la HBO seria yo (efectívamente,muchas veces la serie de TV es el formato mas indicado para adaptar según que cosas). Pero claro, no todo director es Clint ni todas las cadenas son HBO. Ni serian mejores esos cómics si los adaptaran. Solo mas conocidos.
Y al fin y al cabo, esa es la idea, ¿no?

Toma tochazo...

Crónicas de Sepelaci dijo...

Vale, y añade Sin City a la cosa esta de la traslación correcta.

Pero el tema al que me venía a referir (aunque luego puedo haberme ido por las ramas, no lo dudo) es que los guionistas (o mejor, los productores) se empeñan en meter con calzador las historias que creen más impactantes en un metraje paupérrimo, lo que entorpece la trama y crea confusión.

¿Se han acercado los chavales a un cómic de Spider-man tras la tercera peli? Pues seguramente menos que con las dos anteriores, y sólo a los títulos más actúales, como el Ultimate.

¿Se han acercado al cómic de Superman? Lo dudo. Como mucho, habrán visto las pelis antiguas.

¿Funcionará Watchmen como azucar para las moscas? Pues igual sí, pero quien se acerque al cómic después de ver la peli, quedará defraudado, porque se encontrará otra cosa. Espera... ¿alguien ha dicho La Liga de los Caballeros Extraordinarios?

Sin embargo, con un tratamiento más televisivo, con más tiempo para desarrollar la trama, incluso para ralentizarla y recrearse en los detalles, quedaría muchísimo mejor y el lector interesado no sufriría tanto el impacto del cambio de formato.

Ahí está la cuestión.

¿Heroes? Pues está bien, pero, ¿para qué utilizar un concepto nuevo para contar algo que ya está creado, con unos personajes que ya existen y son un reclamo para el público potencial?

No sólo falta inspiración, faltan redaños para afrontar el cómic como fuente válida de inspiración.

¿Por qué no una serie de X-Men? No sería lo que esperamos, pero sería mucho mejor que aquel horror de Mutante X, que era lo mismo, pero con otra historia.

Continuará...

Un saludín

Grego dijo...

Muy interesantes todas las opiniones... a pesar de sus fallos X-Men 3 y Spider-Man 3 me gustaron, sobre todo esta última.

Sin City y 300 de lujo.

David dice: Personalmente creo que 300, a nivel puramente artistico, no aporta nada. Todos los logros de la pelicula son o tecnológicos (esto es, herramientas)...

Yo digo: Las herramientas las utilizan personas y te puedo asegurar que los implicados en la peli son verdaderos artistas, han conseguido lo que pretendían y esto es, adaptar el comic al cine fielmente, cosa muy difícil de conseguir por las razones expuestas por el autor del artículo.
También es cierto que no es lo mismo adaptar una obra única como 300 o Sin City que 500 comics de Spider-Man o X-Men.

Esto es mi opinión, objetiva en algún caso por mi afinidad a las herramientas infográficas y subjetiva a fin de cuentas por mis gustos personales.

Saludos y larga vida a este blog, uno de los más interesantes que he leído.

David dijo...

Grego, no dudo en absoluto de la capacidad técnica o artística de los profesionales que estuvieron implicados en 300. Desde luego, nadie que trabaje a ese nivel es un manta, eso por descontado. Lo que quiero decir (y quizá no me expresé con claridad) es que se limitaron única y exclusivamente a la ejecución de una idea ya definida. La visión ya estaba hecha, y excelentemente bien, por cierto. Pero no hubo aportación artistica, idea, como tal. 300, el cómic, ejerció en el caso de 300, la peli, de guia para la dirección artística. Por eso digo que la pelicula como tal no aporta nada artísticamente, sino que solo traslada literalmente o mimetiza al cómic. Y que para eso, personalmente, prefiero leer el cómic y no que me lo lean.¿Proeza técnica? Eso desde luego. Pero la idea como tal esta en el cómic... Y por pinceles de Lynn Varley, además. Que el trabajo llevado a cabo tiene mérito es impepinable (y créeme, de lo de llevar a buen puerto algo que está en un papel algo se), pero a mi entender una obra de auténtico mérito responde a las preguntas del cómo y del qué. Y en 300 "solo" (que ya tiene lo suyo)responden al cómo.

Por otro lado, tienes toda la razón. No es lo mismo adaptar 300 o Sin City que adaptar Spider-Man. Opino, en serio, que adaptar 300 o Sin City es redundante. Otra cosa es que sea útil.

Crónicas de Sepelaci dijo...

Veo que la discusión va derivando hacia la utilidad técnica de las obras, más que hacia la idea generadora de nuevas ideas.

Indudablemente, la tecnología actúal permite realizar con éxito las proezas que vemos en los cómics, pero mi duda continúa siendo ¿es realmente útil realizar una película con un metraje definido sobre una obra con más de 45 años de historia ininterrumpida? ¿No es más práctico desarrollar las tramas del cómic e incluso otras nuevas en un formato más de serial, más acorde con lo que realmente es Spider-Man o X-Men o Superman o la serie que se prefiera?

La televisión también puede afrontar los medios técnicos, aunque de manera más modesta si se quiere, y el desarrollo de los personajes no quedaría tamizado por las dos horas del metraje del film.

Además, no haría falta matar al malo de turno al final de cada capítulo como ocurre de manera reiterativa en las películas.

Y sí, se puede hacer, pese a que la mayor parte de series televisivas sean pura bazofia argumental. Siempre quedará Babylon 5...

Un saludín

Grego dijo...

Babylon 5, una asignatura que tengo pendiente...

Viendo series como por ejemplo Alias o Héroes, está claro que se pueden hacer series de superhéroes con la calidad suficiente... pero que no sean como Smallville por favor.

David, me ha quedado claro lo que quieres decir y si, tienes bastante razón, pero no puedo evitarlo, me gusta el comic 300 y Sin City, y verlo en movimiento me fascina, supongo que a eso responde el que lo hayan filmado, porque hay más como yo,jajaja...

Saludos

Crónicas de Sepelaci dijo...

Pues ya sabes, Grego... A cumplir.

Por cierto, mira a ver si puedes ponerte en contacto conmigo y quedamos un día a tomar un café, una cervecita o un algo.

Un saludín