sábado, abril 16, 2005

25 AÑOS DE EL RESPLANDOR


Posted by Hello

Hace 25 años, un visionario llamado Stanley Kubrik llevó a la gran pantalla un cúmulo de pesadillas, de visiones dantescas, de temores incontrolados.
El tema elegido por el director causó sorpresa a sus allegados, ya que no había puesto nunca su vista en el género del terror, pero la ocasión, lo valía.
El libro del entonces genial Stephen King tenía en sus páginas algunas de las escenas más jugosas de rodar por un génio de la cámara y la dirección de actores.
Frente a los actores elegidos por el propio King, Kubrik tenía bien claro quien iba a ser Jack, el loco Jack... Ni más ni menos que el cada vez más perturbador y floreciente Jack Nicholson, que desde entonces no ha perdido esa mirada ida y su sonrisa creadora de escalofríos.
El rodaje, en los estudios Elstree de Londres, junto al set de rodaje de otra gran película, El Episodio V, fue una auténtica aventura terrorífica para los actores. Repeticiones de escenas porque si, la meticulosidad del director, los nervios inducidos a la actriz, y la obsesión de Kubrick por los números hicieron de este uno de los peores momentos de los participantes en la película. Curiosamente, se cuenta que sólo se salvó una persona de recibir las excentricidades del director. Danny Lloyd no supo nunca que estaba trabajando en una película de terror, hasta que terminó el rodaje.
Aún así, no se salvó de repetir decenas de veces sus escenas...
En cuanto a Shelley Duvall, siguiendo la absurda tradición por la que los geniales directores han de martirizar a sus actrices, necesitó atención psiquiátrica una vez terminado el rodaje. Kubrick, decían, le "ayudaba" a aparentar nervios y miedo...
En cuanto a cambios respecto al texto original, por decenas se cuentan. El número de la habitación, originalmente el 217 , un número recurrente en la obra de King, fué substituído por el 237. Se pueden ver homenajes, más o menos claros, a películas como "Psicosis", "La Naranja Metálica" y a cuentos como "Caperucita Roja", obviamente, en su lado más siniestro...
En el recuerdo guardamos el inquietante paseo de Danny con el triciclo, las dos mellizas inquietantes, la dama de la bañera y el soniquete del "Redrum", que aún ahora, hace que me gire en la silla para mirar mi espalda...
Y en los oídos, la voz de Verónica Forqué, extrañamente elegida por el mismo Kubrick, vaya usted a saber por qué...
Una obra maestra, que aunque no convenció al propio King, nos estremeció y lo continúa haciendo ahora, tras cada visionado, 25 años después.

Un saludín

1 comentario:

Anónimo dijo...

Indudablemente una gran película estropeada por un extraño cuando menos (pero para mí nefasto) doblaje al castellano.

La meticulosidad de Kubrick llevó a encargar directamente a Carlos Saura el doblaje en español, pero éste se cubríó, ni una sola voz queda bien bajo mi opinión. La peor la del personaje negro que hace de enlace: su voz es la los documentales de Costeau, no pega ni con cola.
Imprescindible ver en V.O.