sábado, marzo 05, 2005

UNA NOCHE DE CINE


Posted by Hello

La noche del viernes fuí invitado por los chicos de CIACO a participar en un cine coloquio sobre METRÓPOLIS, la peli de Fritz Lang. El CIACO es una asociación de jovenes estudiantes universitarios que pretende dar a conocer el mundo de la arquitectura a través de un congreso, en el que tratarán temas locales, de Onda.
Pero van más allá.
Su idea es presentar la relación de la arquitectura con diversas artes. La presentación de la asociación, hace unas semanas, fué una prueba de ello, ya que hubieron proyecciones y música en vivo. En esa presentación me engancharon con su forma de hacer las cosas, y aunque yo, de arquitectura, ni flores, de artes algo conozco.
Así que me ofrecí para lo que necesitaran, y mira, el viernes, me tocó estar en la mesa de presentación de la película, en calidad de ... bueno, de lo que soy yo.
Ya sabes...
Escritor, reseñador, guionista, cronista, webloguero, corresponsal... No, azulejero no. Esta vez, esa faceta de mi vida profesional no contaba.
La cosa comenzó en la cena, a la que asistimos los participantes y varios amigos, entre los que se encontraba mi buen amigo Salva Isert. Pascual Herrero hizo los honores, y nos presentó a Bea, estudiante de Bellas Artes que iba a tocar el tema de la época y la concepción de la película y a un buen grupo de amigos suyos de Nules, Villavieja y Valencia.
A las diez y média, comenzamos la charla.
Me tocó abrir fuego. Como que uno ya está algo experimentado en esto de las charlas, intenté hacer mi presentación lo más breve posible. Logicamente, me pasé. Comenté el origen de la idea, su desarrollo básico y la importancia de esta película en posteriores films (que la tiene, vaya si la tiene...).
Bea fué más concisa, más directa. Su ocupación "hobbie" es tocar el piano en Valencia, en un piano-bar. Eso le da bastantes tablas a la hora de enfrentarse al público. A mí me sigue dando canguele hacerlo, pese a todo lo que he presentado ya...
Pascual comentó algo más, y proyectaron la película.
De eso hablaré en el siguiente post, tranquilo. Sólo he de decir que era la primera vez que la veía en pantalla grande, e impresiona.
Luego, tras la puesta en común, nos dirigimos a una cafetería a tomar algo. Cuando llegábamos, cerraron. Medio helados de frío, nos fuimos a la Bolera, que nunca falla. Acertamos de pleno. Tomamos una coronita y seguimos con el tema de la peli. Que si la Trinidad, que si Matrix, que si Drácula... Las teorías sobre la iconografía de Metrópolis iban saliendo sin parar. Una velada interesante se convirtió en una velada agradable por arte de mágia. La mágia de una buena compañía.
Los intentos por encontrar algo abierto fueron en vano. Cuando nos echaron de la Bolera (leñe, hacía años que no me echaban de la Bolera porque iban a cerrar. Antes era bastante normal...), aún lo intentamos en Campus, pero al llegar, estaban quitando la música.
Nos despedimos, y a casita, que hacía frío.
Fué una noche muy divertida, con mucho cine, mucho comentario y una excelente compañía. No recuerdo el nombre de casi nadie, como viene siendo habitúal en mí, pero sí que guardaré un bonito recuerdo de una velada de cine, con interés, con un inhabitúal aire de disfrute de calidad, y con sugerentes conversaciones.
Espero poder repetirlo pronto.
Un saludín

1 comentario:

Sandy Gallia dijo...

jejeje
esas presentaciones de cine suelen ser inolvidables...
yo aun no he visto metropolis (ni en pantalla grande, ni en pequeña