
Pero bueno, el caso es que sabía cuando hacían El Equipo A, o El Coche Fantástico, o la película que hacían el sábado por la tarde, o por la noche. Horas y horas de visionado me permitían contestar a las preguntas de amigos (niños y adultos). No sabíamos entonces cosas como "temporadas" (eran "nuevos episodios"), pero sabíamos cuando nos la colaban repitiendo un episodio o cuando se lo saltaban sin más o desordenában la emisión de alguna serie.
Hoy, es algo más complicado.
De todas maneras, hemos aprendido a utilizar internet para poner orden en el visionado de nuestras series preferidas, y nos montamos nosotros mismos nuestra parrilla, al gusto.
Y es curioso que mis hijos, con las edades en las que yo sabía qué serie hacían en La Primera, o si el documental de La Segunda iba a ser del Serengueti (ese lo acertaba casi siempre, pero tampoco tenía mérito), se ponen frente al ordenador y a través de Youtube se hacen con las series que quieren ver. Puede ser que en versión sudamericana, o incluso en VOS, pero se arreglan ellos mismos para ver lo que les interesan, sin olvidar a la tele, claro.
El videoclub de ONO, o cualquier opción que les permita montarse sus horarios tienen ya pocos misterios para ellos.
Como la música, internet no ha matado a la tele, la ha potenciado y la ha convertido en algo más presente, más activo y sobre todo, al gusto personal de cada uno.
Un saludín
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