martes, junio 30, 2009

Insólito mundo...


DE LAS NACIONES: Liberia es un país creado por los Estados Unidos. En esta nación se repatriaron a 200.000 esclavos liberados a África. Para ubicarlos, se utilizaron tierras compradas a los indígenas en 1821. Se llamó al país Liberia (Libertad), y su capital, Monrovia, tiene el nombre del presidente estadounidense James Monroe.

lunes, junio 29, 2009

La frase de la semana


"No os toméis la vida demasiado en serio; de todas maneras no saldréis vivos de ésta."
Bernard le Bovier Fontenelle,
Escritor y científico francés

viernes, junio 26, 2009

La frase de cine


"Algunos de los mejores momentos de la vida, son errores".

Ben Affleck, en Paycheck

Michael y Farrah, adiós conjunto.

Vaya jueves.
Por la tarde, nos levantábamos de la siesta con la noticia de la muerte de Farra Fawcett, un ángel rubio que nos encandiló en aquella serie de los 70. Como hay quien ha expresado muy bien quien y qué representó esta actriz estadounidense, enlazo con el blog de mi buen amigo Salva Isert, quien le ha rendido un merecido homenaje.
Este es el artículo.
Y cuando estaba a punto de apagar el ordenador, visitando la página de Twitter, me doy de narices con la noticia de que otro grande ha iniciado el viaje al otro lado.
Michael Jackson, Jacko, el Rey del Pop, esa persona que se hizo lo inenarrable en su cuerpo por un estúpido ideal estético, sufrió un paro cardiaco y fue al reino de los genios.
No es que yo sea un fan de los de seguirle incondicionalmente, y mucho menos ultimamente, cuando su vida ha sido noticia más por extravagancias y locuras varias que por su carrera musical, pero siempre le he considerado como uno de los grandes de la música pop.
Vibré como no lo hecho nunca con su thriller, ese gran trabajo que aunó un gran tema con una puesta en escena increíble, todo un revulsivo que dio lugar a la edad moderna del video clip y, además, contó con nuestros entrañables zombies y hombres lobo como eje principal en la historia.
Sus discos en los ochenta son todo un referente de la buena música y se han de mantener así, porque Michael Jackson era más que un pobre niño en un cuerpo adulto. Era un genio.
Un genio que bordeó la locura, que tonteó con la ley y con el sentido común, pero en cuestión musical, y nadie puede discutirlo, fue un genio.
Se acabaron los comportamientos extravagantes, los delitos achacados, los extraños movimientos con sus hijos.
Michael Jackson ha subido al panteón de las estrellas, a los mitos del siglo XX que no lograron traspasar la frontera hasta el XXI, y que van a estar con nosotros hasta el fin de los tiempos.
Michael, el ídolo, Michael, el genio, Michael, el Rey del Pop.
Descansen los dos en paz.

Michael Jackson - Thriller - Click here for the funniest movie of the week

Sepelaci en Gente Viajera


No es que Esther Eiros llegara a Sepelaci para hacer un programa desde esta milenaria villa, no...
Más bien es que Sepelaci (o sea, yo), me encontré con que mi pueblo adoptivo, ese en el que paso con la familia los fines de semana, acogía la emisión en directo del programa del sábado pasado.
Y como Uno es de radio hasta la médula, no tuvo más remedio que pasarme por allí para ver como se hace el programa decano de los viajes en la radio española.
Vale, seamos serios.
Primero me bajé al río, que hacía un calor de mil diablos y disfrutamos, sobrinos, hijos y pareja, de un buen chapuzón en las aguas termales del Mijares, que apetecía.
Llegué a casa justo a tiempo para cambiarme y acercarme a la Casa de la Cultura para ver la última media hora de programa. Y que media hora...
Esther Eiros es una de las grandes de las ondas, sin duda alguna. Me encantó ver con que naturalidad se enfrentaba al micro y como se movía entre publicidades en directo, entrevistas e intervenciones de colaboradores.
Todo un ejemplo de como se ha de hacer radio.
Después de terminar el programa, tuve ocasión de charlar con Juan Carlos Enrique, director de Onda Cero Castellón, antiguo compañero en una empresa publicitaria, y descubrí que tiene una web con muy interesantes contenidos y que os invito a visitar aquí.
Y como no, tuve ocasión de hablar un rato con Esther, que demostró ser una persona encantadora y muy afable.
Una buena mañana de sábado que culminó con una buena comida, una siesta reparadora y me llevó a una tarde de baño en el Mijares, que nos refrescó un montón.
Un saludín

jueves, junio 25, 2009

Leído: La Red de Indra, de Juan Miguel Aguilera


Me puse con esta novela en cuanto tuve ocasión, haciendola subir en el montón de libros pendientes, y no me he arrepentido.
Ya había comentado antes, gracias a las entrevistas y presentaciones que he tenido con el autor (y que puedes leer en Fandecomix y escuchar en el podcast, aquí en la columna del ladito) que se trataba de una historia "de artefacto", ya sabes. De las que se van construyendo por la aparición de un cacharro de procedencia extraña y alienígena y su investigación por parte de un grupo de valientes científicos.
Pues me he encontrado con esto, sí, pero con algo mucho, mucho más grande.
Es cierto que la primera parte de la novela tiene como argumento la investigación de la geoda imposible que aparece en la meseta Laurentina en Canadá, pero es que al poco, se incluyen elementos en la historia que la hacen más interesante que el simple hecho de lo que van averiguando.
La estética del thriller de misterio, provocado y alentado por la aparición de un miembro de la expedición muerto en extrañas circunstáncias, la posible presencia de un "topo" de la prensa y el excesivo celo de los militares por proteger y acaparar el descubrimiento no se diferencian, excepto en la elegante y práctica prosa de Juan Miguel, a otras novelas del género.
Pero es cuando te acomodas a esto, cuando surge la gran diferencia y la novela de "artefacto" se convierte en una trepidante aventura que rompe los esquemas para adentrarse en terreno desconocido.
No sólo es un elemento que ayuda a avanzar a la historia, sino que es un aliciente para quedarse enganchado página tras página para averiguar qué nuevas sorpresas nos aguardan al girarla.
La novela está escrita con capítulos cortos, de unas cinco páginas como mucho, lo que ayuda mucho si tienes que cortar la lectura hasta el día siguiente, porque te facilita el dejarla y retomarla, como si fueran relatos breves. Así, puedes retomar la lectura de varios episodios aunque no dispongas de mucho tiempo, y vas adentrándote sin perder el ritmo de esta apasionante aventura.
El final del libro está diseñado de manera que la historia puede terminar ahí, sin más, o continuar durante una, dos, tres o quince novelas más, explorando el vasto nuevo mundo que se nos presenta. También introduce, a modo de epílogo, una pequeña aclaración de lo que es esa extraña geoda y su función última. O se trata solo, que no es poco, de una excusa para tener como personaje a uno de los grandes fabuladores de la Historia de la Humanidad, el propio (y admirado por Juan Miguel Aguilera), Jules Verne.
No tengo más que decir de una novela que me ha atrapado y que ha sido leída en cuatro días, disfrutada en cada página y que deja, como todas las buenas obras, un sentimiento de que debería continuar más, para que podamos seguir acompañando a Laura, a Neko, a Jim, a Soña y todo el resto de personajes que acaban siendo el grupo de colegas que acabamos echando de menos.
Un saludin

martes, junio 23, 2009

Las leyendas urbanas, a debate en el podcast

Y es que para este número 17 del podcast de Crónicas desde Sepelaci, hemos querido charlar sobre ese apasionante mundo de las leyendas urbanas, y eso hemos hecho, Toni Martín, Javi Aguilella y, como siempre el último en presentarse, Víctor Alós.
Un mundo apasionante donde nada se da por hecho y todo es digno de cuestionarse.
A disfrutarlo, en este enlace.

lunes, junio 22, 2009

La frase de la semana


"Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa."
MAUROIS, André
Biógrafo y crítico francés.

FRIKI, de Enric Hercé


Cuando Uno va abriéndose, allá en la tierna infancia, a la lectura, procura buscar libros que le aporten algo, que sean algo más que una imposición de la profesora (o profesor) de turno. Normalmente, las "lecturas recomendadas" del colegio suelen tener un denominador común: no suelen ser muy allá, y provienen de las listas que las editoriales aportan a las escuelas y donde, entre morralla y morralla, suele aparecer algo que realmente entretenga y valga la pena.
Esto podría ser FRIKI, obra infantil de Enric Hercé publicada por EDIMATER.
Lo primero que llama la atención de este libro es, por supuesto, el título. Ese apelativo que una vez significó algo interesante y que hoy, por deformación televisiva significa otra (más cercana a su origen, cierto es), pero para los que vivimos la incomprensión de nuestros compañeros de cole, porque no nos gustaba el fútbol, y porque nos gustaba (y nos gusta) la lectura, la fantasía y la ciencia ficción, tiene otra acepción.
FRIKI es la historia de Tomás, que reúne todas las características de un niño aficionado a la lectura y con un grupo reducido, pero fiel, de amigos y que se enfrenta a las "cosas porque sí" que todos dan por sentadas.
Y lo hace como si Enric, su "papá" literario, hubiera pasado por eso y por eso, es fácil identificarse con Tomás.
Obviamente, no son infancias destrozadas por la incomprensión, que no lo son, pero si son circunstáncias que hemos vivido con asombro y sorpresa, ya que hemos sido, como Tomás, niños que hemos preferido la soledad de un buen libro antes que el alboroto del partido de turno (aunque, claro, siempre hay tiempo para todo).
El libro es tierno, pero no deja pasar la oportunidad de apuntar que esa singularidad en el carácter del joven no es extraña, sino de lo más normal, y precisamente, por eso, aporta al chaval (chavala) que lo vaya a leer unos valores que van más allá de los grandilocuentes principios que se pierden entre las páginas de otros libros más aburridos.
Y es que para un lector que comienza a sumergirse en la magia de los libros, FRIKI tiene todos los alicientes para ser una buena plataforma de despegue. Tiene amistad, tiene aventura, tiene misterio y tiene un protagonista que, siendo "diferente" a todos sus compañeros, salva el día (y hasta el mundo).
Y tiene, como aliciente extra, una narrativa que alterna la lectura lineal de la vida de Tomás con los sucesos en un lugar extraño y fuerza al lector a aprender a leer de una manera más compleja, a guardar en su memoria dos tramas que poco a poco van convergiendo.
Y esto no lo digo yo, lector ya avezado, y con cierta edad, sino mi hijo, que tiene la edad adecuada para leer este tipo de libros y que lo ha disfrutado. Incluso me ha preguntado por qué no hay más libros como este, que es más cercano a su vida real, con un cole, con amigos, y con aventuras fantásticas, en lugar de cosas más extrañas y que le cuestan mucho más leer.
Seguro que los hay, le contesto. Y FRIKI es la prueba.
Un saludín

jueves, junio 18, 2009

Insólito mundo...


DEL RELOJ: Las manecillas del reloj ruedan en el sentido en que lo hacen por una cuestión de geografía. Su desarrollo se produjo en el Hemisferio Boreal (el nuestro), y la sombra de las varillas de los relojes de sol se desplazaban así. Si se hubieran desarrollado en el hemisferio Meridional (Sur), las agujas girarían al contrario.

Batman en Barcelona


Ya he tenido ocasión de leer el cómic que llevaba al Cruzado Enmascarado hasta la Ciudad Condal. Y aparte de conceder a David Macho el mérito de coordinar semejante trabajo (el cómic apareció de manera simultánea en Estados Unidos, España e Italia el mismo día, el día en que inauguraron el Saló del Còmic), poco más hay que comentar sobre él.
Mark Waid construye una história típica de Batman, con un argumento que no destaca precisamente sobre otras, ni aporta nada nuevo a lo que leemos. Con esto, es una historia que se deja leer sin problemas y cumple sobradamente la misión para la que fue creada: entretener.
Pero el punto fuerte de este cómic no es el guión, sino la ambientación.
Diego Olmos nos transporta a la Barcelona del 2009, la que podemos visitar hoy mismo, y lo hace de manera correcta.
Demasiado, quizás.
Y es que el realismo y la minuciosidad con que retrata a la ciudad, casi roba protagonismo a los personajes "de carne y hueso" que aparecen en la historia. No es que sea malo, al fin y al cabo, porque consigue que no se ralentice la acción. Aún así, no me acaba de convencerel tebeo en sí.
Si no es el guión, ni el dibujo, ni el color (de Marta Martínez, también muy trabajado y que me parece de lo mejor que tiene el álbum) ¿qué es?.
Tampoco creo que sean las incoherencias que presenta la trama (¿los mossos d'Esquadra no conocena Batman? ¿No existe la JLA en ese tebeo? ¿Cómo atraviesa Killer Croc el charco en 24 horas? ¿Le dejan subir en un avión porque no lleva nada metálico?). Eso, en un tebeo de superhéroes, ya ni se mira. Y hasta se perdona.
Tampoco es que el tebeo sea una (otra) incursión de la ciudad en los medios de comunicación de masas, versión ficción, que tiene su cosa y desde luego, ahí cumple con su función publicitaria. Si en la versión española tiene hasta un prólogo del alcalde de Barcelona...
Entonces, repito, ¿qué es?
¿Qué es lo que no me acaba de convencer de este tebeo?
Pues quizás sea lo anodino que es, que sea una historia más, que no tiene más que unos escenarios mucho más bonitos que los habitúales, sin perder el alma gótica de la ciudad original del Murciélago. Quizás sea ese ánsia que les ha entrado a todos por hacernos pasar una historieta más de Batman como algo especial, sólo porque transcurre en Barcelona.
Si es por eso, los X-Men visitaron Valencia, los Vengadores pasarán por Zaragoza y mientras hayan dibujantes españoles en los USA, tendremos partes de este nuestro país por las grandes editoriales americanas.
Así que, desde luego, y dejando aparte la labor de los implicados en la realización del tebeo, correcta y laboriosa por el tema de la coordinación entre las dos editoriales, poco tiene que aportar.
Excepto, claro, una nueva aventura de Batman.
Un saludín

miércoles, junio 17, 2009

Leyendas Urbanas: hoy, leyendas de urbanitas

El mundo de la ciudad y el rural no siempre son complementarios. El urbanita no suele saber comportarse como debería en el campo, y su comportamiento suele acarrear más de un disgusto y un susto.

Cuentan, que un grupo de compañeros de la ciudad, con importantes trabajos, y buenos sueldos, se juntaron un buen día para ir a cazar a una zona cercana, en la que les decían podrían encontrar buenas piezas.

Al llegar, se interesaron en la gasolinera local por un buen emplazamiento, y el gasolinero les remitió a un vecino, propietario de una vasta finca en la que, suponía, podrían pasar la mañana escopeta en ristre.

El empleado los miró con desconfianza al irse, ya que las pintas que traían eran de domingueros jugando a ser cazadores. En ese pueblo solían venir gente así, y normalmente se llevaban un buen recuerdo del Seprona, por disparar a lo que no debían.

El caso es que los amigos se alejaron con el 4x4 por el camino, hasta llegar a la finca indicada. El que conducía, se bajó del coche y preguntó por el propietario.

Este, le dio permiso para vagar por la finca, cazando, si a cambio le hacían un favor: tenía un toro viejo y enfermo, y, si no era mucha molestia, podrían los cazadores abatirlo a tiros, para ahorrarse él hacer el sacrificio.

El conductor sonrió y le dijo que, sin problemas, se encargarían del animal.

Le indicó donde iba a encontrarlo y, claro, siendo como era, no había posibilidad de error.

Volviendo al coche, y pensando que los otros no habían sido testigos de la conversación, ni habían visto nada, porque se habían metido en un cobertizo a hablar, decidió gastarles una broma a sus compañeros.

Así, pues, al volver, les dijo a los demás que el hombre le había gritado, y hasta insultado, y que les había ordenado marcharse de su propiedad.

“Pero tranquilos, que ahora verá ese cabrón con quien se la está jugando”, les aseguró.

Y llegando a un recodo del camino, les dijo que cogieran las armas, que cazaban igual, que total, no se iba a enterar.

Saltaron la valla y se dirigió, todo decidido hacia el animal que se había comprometido a sacrificar.

Disparó varias veces, y animó a sus amigos a hacer lo mismo.

“Que se joda, el cabrito ese”, les dijo. “Pues, ¿no decía que nos fuéramos? Pues ya está, se ha quedado sin toro”.

Los amigos primero le observaron con cierto desasosiego, y él, contento de que la broma hubiera funcionado, les animó a perderse por la finca, para cazar.

Se separaron y cada uno ocupó un lugar desde donde poder abatir a sus presas.

Al cabo de un rato, oyó, a lo lejos, varias detonaciones, que certificaban que sus amigos habían tenido una buena mañana, al contrario que él.

Cuando se reunieron, al cabo de unas horas. Venían riéndose.

Al parecer se habían encontrado con varias reses más del dueño de la finca e, imitándole, las habían frito a tiros.

El bromista no tuvo más opción que confesar su broma, y fueron a confesar el “vaquicidio” al dueño.

Este no fue muy duro, y les cobró una fuerte cantidad de dinero por cada res muerta, a cambio de no denunciarles a la Guardia Civil.

Los amigos se fueron cabizbajos, cabreados con el bromista, y con pocas ganas de volver a salir a cazar.

Esta historia se ha venido repitiendo a lo largo de los años, en diversos países, y España no ha sido la excepción.

No obstante, ha sido Estados Unidos donde más se ha extendido, ya que algunos personajes se han autoincluído en esta historia, como parte de los protagonistas (curiosamente, no como el bromista, sino como uno de los engañados) para darse cierto protagonismo.

Lo cierto es que ya aparece en un libro de 1945, de Thomas Morton, y se ha convertido en un clásico, tanto a nivel de anécdota, como parte del repertorio de algunos humoristas americanos.

En España no está claro cuando apareció por primera vez, pero siendo un país de cazadores y ganaderos, era cuestión de tiempo que apareciera la correspondiente versión castiza.

martes, junio 16, 2009

Leído: Narrenturm, de Andrej Sapkowski


Ya he terminado la nueva novela de Andrej Sapkowski, NARRENTURM, que inicia una nueva Saga con nuevo personaje y nuevo escenario. El escritor polaco, que está de gira durante esta semana por España, se caracteríza por utilizar un lenguaje muy cercano al lector, y transmite con él la sensación de sumergirse en la Edad Media centroeuropea.
Y se agradece, ya que lo exótico (para nosotros, que desconocemos mucho de las tradiciones y los lugares de esa zona del continente) podría llegar a entorpecer la lectura.
Pero no.
Sapkowski sabe construir personajes cercanos, muy humanos, con los que nos identificamos sin problemas y vagamos con ellos por los bosques de la Silesia medieval, en pos de un amorío ficticio y huyendo de los viles enemigos del amor que intentan evitar por todos los medios que el bueno de Reinmar (llamado Reynevan) se reencuentre con Adela.
Y lo que parece una pequeña aventura romántica se convierte de pronto, sin que el lector pueda darse cuenta, en una epopeya de proporciones históricas, y hete aquí que el bueno del protagonista comienza a juntarse con personajes misteriosos, con elementos sobrenaturales y situaciones que le superan.
Ahí es donde está la grandeza de esta novela: partiendo de una vulgar escaramuza, consigue que el joven protagonista, Reinmar, acabe en medio de la guerra con los herejes husitas de Bohemia, llevando sobre sus espaldas informaciones que pueden decantar el devenir del futuro.
Como siempre, el autor polaco no escatima en realismo histórico, y muestra a los personajes tal y como debieron ser en esa época, crueles, para los que la vida, a excepción de la propia, no tiene valor alguno y cuenta, sin tapujos pero con estilo, las rapiñas, las violaciones y los asesinatos que se producían (y, por desgracia, se siguen produciendo) en épocas de guerra.
La sensación que te deja esta voluminosa novela, al terminarla, es la de escribir al editor para pedirle que, por favor, no se demore en presentar la próxima entrega, porque nos hemos quedado con las ganas de conocer el destino del joven hechicero, el burlón Scharley, el no-tan-tonto Sansón Mieles, el del truhán Urban Horn y el de la bella Nicoletta la Rubia.
Una gran lectura para estas tórridas tardes, sin duda.
Un saludin

lunes, junio 15, 2009

Paella: una receta buena, o al menos, comestible

La paella tiene tantas recetas como cocineros. Es uno de los platos más versionados del planeta, y no todas estas versiones merecen llevar el nombre de paella. Y, aunque eso no quiere decir que los platos que vemos con ese nombre y no sean paella no estén buenos, pues eso, que no son paellas.
Mi paella, que es una paella bastante estandard, suele quedar muy bien y es muy cercana al cánon valenciano, así que puedes hacerla y decir que es una paella valenciana sin demasiados cambios ni innovaciones.
Veamos.
Primero, los ingredientes (para cuatro personas o para dos, dos veces):

1/2 pollo troceado
1/2 kilo de costilla de cerdo
1/4 kilo de judía plana
125 grs. de bajocón (bachocó, o judía blanca)
1/2 pimiento rojo
2 ó 3 alcachofas peladas y troceadas a cuartos
2 ó 3 tomates rayados, o 1/4 de kilo de tomate triturado
10 tazas de arroz redondo (de las de café)
20 tazas de agua (la misma que el arroz)
Colorante alimentario al gusto
Sal

Veamos:

En una paella, de esas que aquí en Castellón llamamos paello o paella, sofreímos el pollo y la costilla con aceite de oliva. Se pueden añadir ya salados o salarlo mientras se sofríe. Cuando la carne comienza a coger color, se añade el pimiento cortado en trozos medianos, para que vayan sofriendo.
Se deja sofreír todo alrededor de unos diez minutos. No te cortes si ves que hace falta algo más de tiempo. Que quede todo bien. El secreto de la paella está en el sofrito.
Cuando ya está casi hecho el sofrito, se añaden las alcachofas para que vayan haciéndose. También se pueden añadir la judia y el bachocón, y a los tres minutos o así, el tomate, para que se fría.
Se deja unos cinco minutos más, para que todo se acabe de sofreir.
Se añade el agua, hasta que hierva. Una vez está hirviendo, se añade el colorante alimentario, para que se reparta bien.
En cuanto esté todo bien repartido, se sala y se deja un minuto o dos.
Se añade el arroz, procurando que se reparta uniformemente para que no quede poco hecho o se empastre.
El arroz tiene un tiempo de cocción de 20 minutos, ni más ni menos. Hay que vigilar que el fuego llegue uniformemente por todo el paello, para que no hayan zonas más cocidas que otras.
Cuando el arroz esté casi completamente seco, es conveniente apagar el fuego y cubrir la paella con papel de aluminio para que absorba el resto del caldo. Con unos cinco o diez minutos tapado es suficiente.
De esa manera, aunque el arroz esté todavía un poco duro, se acabará de cocer y quedará suelto y bien.

TRUCOS: Se puede mejorar el sabor de la paella si se añade uno o dos cubitos de caldo de pollo, o si se substituye el agua por caldo de pollo en brik. Los puristas se tirarán de los pelos, pero tú lo disfrutarás más, sobre todo si no tienes mucha práctica cocinando paella.
Puedes añadir gambas, y entonces, debés sofreirlas durante unos cinco minutos y sacarlas. Luego, cuando esté a punto de secarse el arroz, las colocas encima, adornando la paella.

La frase de la semana


El día peor empleado es aquel en el que no se ha reído.

Nicolas Chamfort (1741/1794), escritor francés

domingo, junio 14, 2009

La Frase de cine


"Usted no debe tenerme miedo... ¡debe tenerme pánico!".

Anthony Hopkins, en El Dragón Rojo

viernes, junio 12, 2009

Programa número 16: Zombies, con J. M. Serrano Cueto

Está disponible ya en la web el podcast número 16. Toni Martín, Pedro Cifuentes, Salva Isert, Javi Aguilella y servidor charlamos con José Manuel Serrano Cueto sobre un tema que nos fascina: los zombies. Hablamos de películas, de libros, de cómics, de videojuegos, todo con un único denominador común: los devoradores de carne.
J.M. ha presentado su libro Zombie Evolution, y hemos hablado de todo un poco: su pasión por el género, por el cine, por los actores de los años 50 y 60... Una tertulia que ha sido de lo más interesante y que puedes encontar en ese enlace.
Disfrútalo, porque se va terminando la temporada, y estamos barajando varias posibilidades para la temporada estival.
¿Un parón hasta septiembre? ¿Programas quincenales de media hora?
No se...
Tú eres parte importante del programa, así que puedes opinar.
Un saludin

jueves, junio 11, 2009

La chica de... Marte

Estoy siguiendo, por un lado y con la cadencia semanal oportuna, La Chica de Ayer, la serie protagonizada por Ernesto Alterio y Antonio Garrido que hacen los domingos en Antena 3.
Sabía, porque Uno no está del todo incomunicado, que era una versión de una serie británica, de la siempre efectiva BBC.
Sabiendo pues que se trataba de una versión, esperaba una chapuza semejante a... bueno, casi cualquier serie española. Pon la que más rabia te de. Y sobre todo, después del fiasco que nos hemos llevado con El Internado, pues Uno estaba preparado para ver los dos episodios de cortesía y pasar a ver otra cosa.
La serie original, tal vez.
Pero mira que La Chica de Ayer me gusta.
En serio.
Es una serie con un buen trabajo actoral, con cada personaje bien diseñado y en su lugar.
La ambientación juega un papel importante y es adecuada. Leñe, en 1977 yo tenía cinco añitos, como el prota, y recuerdo cosas que salen en ella. O creo recordar, que es más probable.
De todas maneras, estoy dispuesto hasta a perdonar la inclusión de un PC IBM en una comisaría española de 1977, varios años antes de que se diseñasen y comercializasen (en Estados Unidos). Me cuesta creer que los guionistas, tan medidos en otros asuntos, la cagaran de tal manera.
Pero como he dicho, hasta lo perdono. Total, ¿quien se va a acordar de esos detalles de la era pre-Spectrum?
La Chica de Ayer es una gran serie, que está poblada de buenos actores, buenas tramas, una ambientación creíble y a la que le falta, precisamente, la canción de la que recibe el título. Cosas inexplicables...
Soberbio Ernesto Alterio, pero Antonio Garrido no le va a la zaga. Su personaje, un policía prepotente, chulo y bastante hideputa, pone en solfa al estirado Samuel y le sitúa donde está, en algún tiempo fuera de su órbita.
El resto, correctos y con eso, sobra.
Una buena opción para el domingo por la noche.
Pero, hete aquí, que no hace ni dos días que me he puesto a ver Life on Mars.
La original, la buena, la de la BBC.
Y me encuentro con personajes calcados (la realidad es justo al contrario, pero tú, lector, seguro que me entiendes), diálogos exactos, situaciones idénticas y las mismas tramas.
¿Todas? Pues no...
Sí, están Ray (que en España es Rai), Chris (Cris), Sam (el prota, que en España es Samuel), Ann (Anita)... Y al menos los tres primeros capítulos son casi, casi iguales.
Y me alegra que sean casi iguales, porque los guionistas españoles se han lanzado a plantear tramas y resoluciones diferentes, lo que permite no estar viendo una misma serie con otros actores, sino dos series que convergen en muchos puntos, pero que difieren en otros tantos.
En la opción española estamos lelos en cuanto a qué ocurre y por qué, mientras que en la británica dan información a espuertas (aunque me huelo yo otra explicación al enigma. Y sí, sólo he visto tres episodios, así que no sé el final. Ya llegará...), sin aclarar nada.
Esa disparidad hace que ambas aporten un aire distinto, pese a su presunta fidelidad mutua (que no es tal, pero ya me entiendes) y que no importe que sigas una, porque la otra también te sorprenderá.
Igual, tras el visionado completo de ambas versiones ( y creo que hay una estadounidense en el horno), me quedo decepcionado, pero desde luego, voy a darles cancha a las dos.
¿Las has visto?
¿Cual prefieres?
Yo, me quedo con las dos.
Un saludin

miércoles, junio 10, 2009

Leyendas Urbanas: hoy, los niños verdes de Banjos


A lo largo de estas semanas, hemos encontrado en esta sección leyendas urbanas que han ido mutando a lo largo de los años, de las décadas incluso. Esta que vamos a descubrir hoy, no es de hace diez, veinte o treinta años, sino que se remonta a varios siglos atrás.
Hay varias versiones, y quizás alguna de ellas la hayas escuchado. Se trata de una vieja historia que tiene a dos niños, una niña y un niño, que aparecieron en la boca de una mina en la localidad de Banjos, y que tienen una característica muy especial: su piel era verde.
A mitad del siglo XX, sobre los años 70, se hizo muy popular esta historia, gracias a varios libros sobre el tema, obra de autores como Jacques Bergies o Peter Colosimo.
En él se habla de un pueblo del Este español, que en 1887 reciben la sorpresa de encontrar, en la mencionada mina a los dos niños.
Fueron sorprendidos una mañana, y trasladados hasta el alcalde de la villa, sorprendidos por su aspecto. Tienen una cara con rasgos negroides, y ojos asiáticos, pero su piel era de un apagado color verdoso. No comían nada, y hasta cuatro días estuvieron sin probar bocados, hasta que encontraron judias y otros vegetales del mismo color que su piel.
Por desgracia, el niño no resistió la tensión del suceso y murió al cabo de un mes, aproximadamente. La niña, en cambio, consiguió medrar en la aldea, y fue creciendo en casa del alcalde, sirviendo en como criada.
Con el tiempo, hasta su piel se fue aclarando y no tardó más que unos pocos años en ser indistinguible del resto de vecinos. Aprendió algo de español y catalán y pudo decir de donde venía y como era ese misterioso país bajo tierra donde vivía. Era un mundo crepuscular, que estaba separado del “mundo de luz”, el nuestro, por una ancha corriente de agua. Llevados por la curiosidad, se lanzaron a la aventura y salieron por la mina al exterior.
Se integró tanto en la sociedad del pueblo que acabó casada con el hijo del alcalde, y murió y fue enterrada en Banjos, como una más.
Hasta aquí, puede quedar todo en un enigma fácilmente rebatible. Sólo con abrir la tumba de la enigmática mujer y se podría realizar un examen genético y salir de dudas.
Pero…
Resulta que esos mismos cronistas aseguran que no han podido encontrar, en ningún lugar de España, una ciudad, villa o pueblo llamado Banjos. Simplemente, no existe.
Y tratándose de una narración del siglo XIX, cuando ya existía telégrafo, vías de comunicación y otros métodos para que hubieran indicios o reportajes periodísticos (ya que el periodismo de investigación era muy eficaz en esa época), es sumamente extraño. Nadie conoce ninguna población con ese nombre, ni hay indicios de que existiera un juez o alcalde que se llamara Ricardo De Calno, que es como se asegura en dichas crónicas que se llamaba el prohombre que los acogió..
Hay una teoría que situa Banjos en Banyoles, por aproximación fonética, pero no se puede probar nada.
Y no se puede probar nada, porque esta historia no es de origen español, sino que llega desde Gran Bretaña, y nada más y nada menos que del siglo XII.
En esa primigenia versión, los niños aparecen en el condado de Suffolk y quien se hace cargo de ellos es Richard De Calne (es decir, la pronunciación británica del más castizo Ricardo deCalno) y la niña cuenta que provienen de la Tierra de San Martín , donde son cristianos y de color verde. No sólo ellos, si no también los animales y las plantas.
Al parecer, todo el lío de la “nacionalización” de esta leyenda británica proviene de un libro de los primero años 70, El libro de los Duendes, Elfos y las Hadas, de Katherine Bricks. En él, dedica una página a recoger la leyenda de los niños verdes de Suffolk, y que fue tomado por otros escritores y adaptados a la mitología española, aunque no se sabe quien fue el “gracioso”.
Quien lo hiciera, cambió el nombre del lugar, pero no del caballero galés, que recibe en esta versión el mismo nombre.
A través de los años, se ha podido seguir el origen de esta leyenda y se ha podido comprobar este origen, aunque la rapidez de Internet evita que se aclare convenientemente y mucha gente cree que todo el asunto ocurrió en España, no hace tanto. Incluso hay constancia de un par de versiones situadas en Sudamérica, y no dudo que continuará creciendo con el tiempo y saltando de país en país.
Un saludín

Mirada al Aire

De parques y bienvenidas

Vivo en la entrada a esta nuestra ciudad, y tengo el gusto de ver, cada mañana cuando salgo de casa, uno de los parques más exuberantes y grandes de Onda. Es un rincón entrañable, que lleva ahí desde hace años, con el verdor explotando ante mis ojos y los de mis vecinos y, además, es el encargado de dar la bienvenida a los que vienen a vernos y visitarnos desde otras poblaciones.

El verdor que presenta se encarga de dar el “hola” y presentar Onda a estos visitantes, a dar la cara por todos nosotros y anticipar lo que pueden encontrar aquí. Es la tarjeta de bienvenida y lo primero que ven los ojos forasteros.

Si tuercen un poquito la vista, claro, porque si vienen desde Vila-Real, no pueden verlo, ya que se encuentra justo, justo, encima del puente por donde entran, a su izquierda.

Las pobres ratas que lo frecuentan, en compañía de animales de otras raleas, asoman, tristes, la cabecita por encima de la vegetación descuidada y bochornosa, en espera a que alguien se apiade y de una miradita al jardín, tan descuidado y vergonzante, que preside la entrada a nuestra ciudad, el que da la primera impresión de lo que, a lo peor, quien venga de fuera, se puede encontrar.

Abandonado a su suerte y vergüenza por el Ayuntamiento (porque no es suyo), y por su propietario (porque le da la gana), preside la entrada a Onda, orgulloso, maloliente, pútrido, insalubre y llevando la vergüenza de los vecinos que han de soportarlo frente a sus casas como bandera y orgullo.

¿Quién dijo que no hay espacios verdes en Onda? Si hasta salvajes los hay…

Un saludín

lunes, junio 08, 2009

La frase de la semana


"La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede."
Aldous Huxley (1894-1963)

domingo, junio 07, 2009

Nuevo relato en Fragmentos

Pues eso, que he aprovechado estos días para escribir algún nuevo relato en Fragmentos, mi blog de eso, de relatos.
Te invito a que pases a leerlo.
Un saludin

Juan Miguel Aguilera en Fandecomix

Los amigos de Fandecomix han colgado ya la entrevista que le hicimos a Juan Miguel Aguilera en Crónicas desde Sepelaci. Es una entrevista bastante interesante que te invito a leer si te gusta la buena lectura, y también, recomendarte los dos podcasts donde le entrevistamos, aquí y aquí.
Un saludin

jueves, junio 04, 2009

La frase de cine (In Memoriam)


"Clark Kent es la opinión que Superman tiene de nosotros"

David Carradine en Kill Bill v.2

miércoles, junio 03, 2009

Insólito mundo...


DE LAS PATENTES: En 1816 el físico David Brewster inventó el caleidoscopio, y lo patentó. En cuestión de días ganó miles de dólares, pero en pocos días, la gente comenzó a fabricarlos en casa, por lo que ya no los compraba. Ante la imposibilidad de demandar a todos los que lo hacían, desistió, y no volvió a ganar dinero con su patente.

lunes, junio 01, 2009

Programa número 15: Tertulia especial.

Este domingo grabamos, algo más pronto de lo habitual, el podcast de esta semana. La excusa fue la presencia de David Mateo, Juan Miguel Aguilera y Emilio Bueso en la Fira del Llibre de Onda. El evento que los reunió fue la presentación del libro del segundo, La Red de Indra.
Nos metimos en el estudio junto a Javier Aguilella y diemos rienda suelta a nuestros instintos más literarios, ofreciendo una tertulia de hora y media para la posteridad de la podcasfera. Además, contactamos con David Baldeón, que estaba en pleno Saló del Cómic de Barcelona, y nos contó alguna cosilla de lo que se respiraba por allí.
La puedes escuchar aquí, que de verdad, es más que interesante.
Un saludín