jueves, agosto 30, 2007

SEXTO LIBRO DEL AÑO: EL FUEGO ELEMENTAL, de Martha Wells


Martha Wells se está convirtiendo en una de mis escritoras preferidas. Su primera novela publicada en Bibliopolis, La Muerte del Nigromante, ya me atrapó entre sus páginas, con esa curiosa mezcla de narrativa Holmesiana, encarada desde el punto de vista del "malo", del delincuente, y la fantasía más típica, con sus hadas y demás fauna mágica.
En El Fuego Elemental, la tejana nos traslada de nuevo a la corte de Vienne, sede del trono de Ile-Rien y punto de unión de la obra dedicada a este particular mundo.
No obstante, en esta ocasión el estilo se aparta de las aventuras del ladrón de buen corazón enfrentado al más sagaz detective Real para acercarnos a las intrigas palaciegas en una Corte muy cercana en estilo y formas a la francesa pre-revolucionaria.
El protagonimo recae en esta novela en Thomas Boniface, Capitán de la Guardia de la Reina, que ha de lidiar con su relación con la Reina viuda, la ineptitud del Rey, hijo de esta, la fragilidad de la Reina consorte y los intentos de los cortesanos para dominar al rey.
Para aderezarlo, la ciudad de Vienne, capital del Reino está a punto de sufrir un ataque a manos de un poderoso y vengativo hechicero de la vecina Bisra, donde la magia es perseguida por la Inquisición (¿a nadie le suena una analogía con Francia y España, o quizás, de manera más veraz e histórica, Alemania?).
El caso es que Thomas contará además con la ayuda de la hermana del Rey, medio Fay, cuyos intereses se van descubriendo a lo largo de la narración, y que, aunque no sorprenden, sí que ayudan a conducir parte de la trama.
El estilo es sencillo, directo y aunque en ocasiones s e pierde con demasiadas autorreferencias, los nombres de los seres míticos son lo bastante conocidos y explorados por otros autores, así que no es difícil cogerse a la narración y disfrutarla.
La edición en Bibliópolis Fantástica es más que correcta, tal y como nos tienen acostumbrados, y como suele ocurrir cuando un libro me atrapa, lo terminé en tres días.
Más que recomendable, para pasar un rato agradable con la compañía de mosquetoros, espadachines, hechiceros, seres mágicos y muchas intrigas paleciegas.

lunes, agosto 27, 2007

El final del verano, el inicio de otra etapa.

Bueno, termina ya este extraño verano, que comenzó siendo el más terrible y se acaba siendo de lo más benigno y buen chavalote. Mañana se me acaban las vacaciones y el miércoles me toca volver a la rutina laboral. No es que no tenga ganas de reencontrarme con compañeros y compañeras, con los azulejos pasando y el calor endiablado de la fábrica... Es que no me apetece, vamos.
La buena noticia viene porque en breve seré papá de nuevo (en cuestión de días, vaya), y pese a que eso viene a ser un problemilla añadido a lo de tener vida propia y dormir (sobre todo, lo de dormir), pues Uno viene estando emocionado a medida que avanza el mes y se acerca la hora.
La parte negativa del fin del verano (ey, estoy poniendo como negativo algo que no es la reincorporación al trabajo) es la noticia que el amigo Jaime me ha trasladado esta mañana. El Castell, la tienda de cómics que montó en Castellón hace tres años y medio, cerrará en breve.
Pero mira, hasta esto tiene su lado positivo, ya que Jaime liquida todo el stock con un 25 % de descuento. Que no está nada mal.
Espero que haya disfrutado de la experiencia, que no se desmoralice y que inicie una nueva etapa, tanto laboral como personal que seguro que está llena de grandes momentos.
Por ahora, iremos haciendo viajes a la tienda a ir cargando material :-D
En cuanto al tema "del otro trabajo", septiembre también llega con nuevas interesantes.
Por ejemplo, Arrels inicia su segundo año con sorpresa. Que no está preparada aún , pero seguro que sorprende.
Y como nueva "adquisición", he de comentar que el equipo de la revista del canal SciFi me ha brindado la oportunidad de colaborar con ellos, a partir del número de este mismo mes. No es momento ahora para dar a conocer el tema del artículo, pero en unos días lo tendrás disponible en la web del canal.
Y en fin, que se prevé un año lleno de cositas interesantes, de momentos memorables y de mucha ilusión.
Espero que continúes compartiéndo todo esto conmigo, en este humilde espacio, en el que lo que importa no es lo que se cuenta, sino lo que aportas con tu visita.
Un saludín

lunes, agosto 20, 2007

Quinto libro del año: El visitante


Siendo justo, he de apuntar que no se trata de un libro propiamente dicho. O mejor dicho, no es una novela al uso. Se trata de un libro ilustrado escrito por Diego Cobo, autor madrileño que no sólo tiene maña con las letras, sino que tiene el valor de acompañarlas con la ilustración. Fantásticas ilustraciones, añadiría yo, por cierto.
No es una novela, decía antes, sino que viene a ser un relato corto, que podría perfectamente estar incluído en algún tipo de antología de terror, pero que, con gran acierto, se ha editado en un formato apaisado, complementado con las ilustraciones.
Se trata de un contenedor muy adecuado al contenido. Es un relato de los que no es tan común encontrar hoy en día, sino que más bien me hizo recordar a los que se solían escribir a finales del siglo XIX, como los que escribió Bram Stoker o Mary Shelley, ese tipo de terror con una densa capa de descripciones de lugar y situaciones anímicas que hacen que sea una gozada sumergirse en la lectura.
Así, a bote pronto, esto podría parecer un handicap para disfrutar del relato, pero es precisamente su encanto: le da a la narración la "textura" adecuada para "saborear" el miedo que destilan las páginas.
La intriga que se va creando a medida que avanza la trama, centrada en un joven británico y la conexión de sus tutores y mentores con su niñez te engancha y hace que se lea de un tirón. Tengo algún pero al texto, no obstante.
Supongo que se debe al hecho de que Uno lleva leyendo algunos añitos, pero el misterio central del libro está bastante a la vista, y la identidad y motivaciones del Visitante que da título a la obra es bastante obvio, al menos, para mí.
¿Eso ha quitado interés al libro?
Ni mucho menos. Es una de esas historias que te dejan un buen sabor de boca, que no pretenden ser más de lo que son, un entretenido y agradable pasatiempo y que recomiendo desde este humilde blog.
Reitero mi agrado por la edición, muy cuidada y bonita, y una mención al relato. Me sigue pareciendo que los finales chirrían, normalmente por explicarlo todo demasiado al detalle (es el caso), aunque, insisto, es una opinión personal que parece ser que nadie más tiene, ya que la mayoría de novelas de misterio/terror que he leído ultimamente tienen ese "pero".
Edita nuevosescritores, y supongo que se podrá encontrar en la buenas librerías, o en la de confianza, pidiéndolo.

miércoles, agosto 15, 2007

Baldeón dibujará el Blue Beetle #19

Pues si, el amigo David Baldeón, dibujante de cabecera de este quien escribe, está lanzado en su carrera americana.
Si la historia que dibujó para Halloween Man verá la luz en un especial del personaje, editado por Silent Devil, ahora viene y me comenta que el número 19 de Blue Beetle, la serie de moda en los USA, editada por DC Comics contará, integramente, con sus lápices.
Tengo dar la enhorabuena al amigo David, y animarle a continuar con su imparable trabajo en busca de la conquista del público yanqui, que merecen lo más mejor.
Bueno, como que Planeta parece que no está por la labor de publicarlo en España, habrá que echar mano de la importación. Blue Beetle #19 saldrá el próximo mes, por si te interesa hacer el pedido en tu librería.
Un saludín

Para muestra, la portada del Halloween Man, un boceto para el BB y una de las páginas de un número anterior de BB:


Leyendas urbanas. Hoy: las arañas que surgieron del tronco de Brasil

Es algo cierto, claro.
Tan cierto como lo de la boa, lo de las calcomanías impregnadas de LSD y los sellos con huevos de cucarachas.
Le ha ocurrido, seguro, a una persona a la que conoce esa persona que conoce a alguien que conoce... bueno, ya sabes como va esto.
El caso es que todo surge cuando a alguien le regalan un tronco de Brasil, esa curiosa planta entre cuyas propiedades está el hacer crecer dinero si lo entierras en la tierra de la maceta.
Un día, o mejor, una noche, el tronco comienza a moverse de manera extraña, como si algo se agitase en su interior. Una cucaracha, o algo similar, piensa el afortunado propietario de la plantita.
De repente, al poco tiempo, un auténtico ejército de temibles arañas venenosas y letales surgen del nido que su mamá colocó en el tronco antes de embarcarlo hacia nuestra España querida.
Variantes de esta popular y añeja leyenda las hay a puñados.
Desde las que se encuentran la casa ocupada por arañas peludas del tamaño de un puño, hasta de la señora que llama a la Policía alarmada por el ruido y movimiento de la planta (ejem...), y llegan los bomberos equipados con trajes especiales anti-arañas y meten al susodicho vegetal en un contenedor especial... anti-arañas, supongo.
Como todas las leyendas urbanas, esta se repite ciclicamente, en cualquiera de sus variantes, y siempre, SIEMPRE, hay quien asegura que es cierta, porque conoce a quien le ha pasado.
No tardará en volver a aparecer, así que atentos.
No estaría de más que tú, lector, lectora, comentaras si la has escuchado, si la has "vivido", y en qué manera lo has oído.
Un saludín

martes, agosto 14, 2007

lunes, agosto 13, 2007

LA FRASE DE LA SEMANA


Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

Santa Teresa de Jesús (1515-1582) Escritora mística española.

No es que yo sea muy espiritual ni religioso, pero esta frase me ha parecido muy acertada.

domingo, agosto 05, 2007

Tanto monta, monta tanto...

Sabina y Serrat, Serrat y Sabina.
Dos nombres que dicen todo sobre la música en nuestro país los últimos... bueno, esos últimos años.
Un nombre mítico del acervo catalán y un sentimiento visceral del sur, con eclosión madrileña.
Juntos, revueltos, y mezclados.
Con acierto, con arte y con maestría.
Porque dos maestros de la canción, dos poetas, cada cual a su manera, si unen su arte, sólo pueden traer sentimiento y emoción a los miles de espectadores que caemos rendidos a sus pies.
Onda nunca ha albergado semejante espectáculo, nunca se habían reunido doce mil personas ante un escenario y nunca, nunca nos habíamos sentido tan dentro del panorama musical como la noche del sábado cuatro de agosto.
Uno se confiesa "sabinista", y deja claro que Serrat siempre le había parecido algo soso, con su punto de maestría, por supuesto, pero lejos de la intensidad que el de Jaen pone en sus letras. Y hoy, Uno confiesa haberse rendido ante ambos y haber sentido igual emoción al corear tanto "Princesa" como "Penélope", por poner dos ejemplos de lo que vivimos en el Multiusos.
No se trató simplemente de un concierto a dúo, ni de que uno cante las canciones del otro. La inegración de ambos artistas era total, se sentía la afinidad, la complicidad entre estos dos viejo crápulas de la farándula.
Las canciones de uno no desentonaban cuando las alzaba el otro, y el otro recogía el testigo dando muestra de que, aunque con estilos algo alejados, la cercanía de su trayectoria personal los llevaba por el mismo sendero.
Intensidad, complicidad, tablas y un saber hacer que no se logra ganando un concurso de moda, sino pateando y sufriendo los escenarios durante años.
Dos viejos artistas ("viejas glorias", les llamó alguno, dándose de listo y quitando importáncia al concierto) que se saben achacosos, pues a ambos les ha pasado factura lo vivido, pero que en lugar de llorar y hacerse las víctimas, se ríen de ellos mismos y ponen su debilidad como su principal reto ante lo que es su vida y su fuerza: la música, el arte y su público.
Un público que nos sentimos agradecidos ante la muestra de que, aunque el contenido del espectáculo, como el contenido de todos los espectáculos, está milimetrado, hacen los deberes y conocen donde están, y lo demuestran.
Me he sentido, además, como miembro de la prensa, bien tratado.
Sí, nos han acompañado hasta el lugar reservado para las fotos; hemos fotografiado sólo una canción y luego, nos han llevado hasta la salida, donde hemos dejado las cámaras y hemos vuelto a entrar. Pero en todo momento, sin malos modales, tan frecuentes en personal de seguridad que se toma demasiado en serio su trabajo, y con un personal que ha agradecido el comportamiento y la disposición de los chicos de la prensa.
La organización, brillante. En un pueblo donde estos menesteres parecen venir grandes, se ha actúado con orden, y los doce mil asistentes hemos entrado a tiempo, sin agobios y con absoluta normalidad.
Y el concierto ha comenzado a las diez de la noche, como estaba anunciado.
Una delicia que esperamos se repita en otras ocasiones y que nos haga llegar lo que estos dos dinosaurios de la buena escena son capaces de ofrecer: algo más que música, algo más que letras pegadizas.
Emoción.
Sentimiento.
Cercanía.

Una gozada, vamos.

Un saludín