jueves, mayo 31, 2007

El anuncio, pero en versión extendida

Pues eso, que he encontrado otra versión, algo más larga, del anuncio de Coca Cola. Si tienes más de 30, lo disfrutarás.
Si no llegas a esta edad... tranquilo, que ya lo entenderás.

Un saludín

Seguimos de nostalgias...

Pero esta vez, gracias a este estupendo spot de Coca Cola. Desde luego, no hay nada peor que ese niño o esa niña, tan educados, que, cuando ya estás en la mitad de la veintena, se acerca y, con su voz angelical te suelta aquello de "Por favor, señor, ¿me puede decir qué hora es".
Señor... Y de usted...
Vale, niño. Vale, niña. Acabas de hundir en la más profunda miseria a un ser humano de sólo veintitantos...
Ahora, cuando ya diviso en el horizonte (cada vez más cercano) los 35, y después de la cena recordando cosas que han pasado hace más de 20, llega este anuncio y mira, te acaba reconciliando con la edad.
Que estas cosas son para vender, vale, pero de vez en cuando los creativos se esfuerzan en echar un cable.
Y es que aunque fieras del marketing, estos chicos y chicas no son más que treintañeros criados con la Bola de Cristal y que añoran el planeador rojo de Koji...
Qué narices, 35 (casi), y a mucha honra.
Un saludín

sábado, mayo 26, 2007

Una noche especial

Lo ha sido, sin duda.
Después de unos ocho años, nos hemos vuelto a reunir casi todos los compañeros de E.G.B., los que cursamos esos maravillosos años juntos y vivimos esa especial época en que todo era más sencillo, más vital y más sincero.
La excusa ha sido la jublación de Lola, Doña Lola, nuestra maestra durante cinco años, y la jubilación, un año antes, de Manolo, Don Manolo, su marido y también maestro nuestro.
Fueron cinco años, los que entonces se llamaba Primera Etapa, en que ellos fueron los únicos maestros que nos impartieron mucho más que unas clases.
No se, quizás sea los años transcurridos (ni se me ocurrirá mentarlos), o quizás vete a saber qué, pero desde luego, su presencia y el recuerdo han convertido unos cursos en momentos inolvidables que nunca se van a repetir.

La cena se ha venido preparando desde hace varios meses, en los que un pequeño, pero activo, grupo de antiguos alumnos nos hemos movido para que todos los que tenían que saberlo supieran que el día 25 de mayo rendiríamos un justo homenaje a quien nos acompañó durante esos emotivos y difíciles primeros años de escuela.
Cuarenta y cinco personas nos hemos juntado en el Restaurante Palmito, y han sido varios los que no han podido acudir, por motivos varios. Más ellos dos, 47 personas que han pasado una velada intensa, llena de recuerdos y reencuentros Unos esperados, otros sorprendentes.
Viejos amigos, antiguos compañeros, rivales caducos, todos hemos disfrutado de una maravillosa noche que ha cuajado en un momento de regalos para los homenajeados, y como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta quien eran ellos, también para todos nosotros.
Un breve pero emocionante discurso, pronunciado con orgullo y nostalgia por Susana Álvarez, dió paso a la entrega de sendos ramos de flores y de la orla que he ido montando con cierto esfuerzo (para que voy a mentir... Soy un azulejero, no un diseñador...) para la ocasión.



Las fotografías más o menos recientes de todos los asistentes (menos una, que apareció demasiado tarde y no llegó antes de la impresión de la orla) fue el regalo que se llevan Manolo y Lola de nosotros, la única promoción que acompañaron durante los cinco años de Primera Etapa en toda su carrera.
Su regalo fue enseñarnos las tarjetas de comunión que guardaban como un tesoro, además de esos regalos que realizaron con sus propias manos para cada uno de nosotros.
En las palabras que nos dedicaron, nos pusieron la piel de gallina, por la emoción, nos emocionaron con anécdotas que muchos habíamos olvidado, y nos demostraron que el cariño y el aprecio era mútuo.
La presencia de personas que vivían lejos de Onda, y que habían vuelto sólo para disfrutar de esta cena, en compañía de unos amigos que hacía años que no se juntaban y que quizás no eran tan amigos entonces, ha puesto un punto más de emotividad a la cena. Mari Carmen, que vino de Barcelona, o Inma, que lo hizo de Valls, Tarragona, fueron parte de lo importante de una reunión que todos hemos pedido que repita.
Tras la cena y las emociones, vino, como no, la fiesta, y en comandita, visitamos varios pubs de Onda, dispuestos a seguir disfrutando con la presencia de todos y de los recuerdos.
No negaré que, en algún momento, las lágrimas se me han querido escapar, pero no es nada raro. Dudo que esto no le haya pasado a cualquiera de los que estuvimos allí.
Una gran noche que hemos vivido, y que si es posible, queremos repetir.


Un saludín

Ah, más imágenes, en Flickr...

jueves, mayo 24, 2007

Treinta años de emoción y fantasía


Nunca imaginába aquel joven con el pelo rizado y barba poblada que su pequeña locura llegaría hasta donde ha llegado. Venía de un moderado éxito con una película de adolescentes, ambientada en la época dorada del R'n'R, y de repente, su nombre entró en el panteón de los Dioses de Hollywood.
George Lucas celebra tal día como hoy los 30 años de su criatura, ese niñó mal parido, con tantos problemas en su concepción y el desprecio de sus "tios", los productores y distribuidores, que le auguraban muy poco futuro a la pobre..
Pero Star Wars, La Guerra de las Galaxias en lengua castiza, ha cumplido ya un lustro más del cuarto de siglo, con una envidiable buena salud y con un futuro más que prometedor, aunque de dudoso gusto para los que disfrutamos con la mayor y más emocionante saga galáctica jamás creada.
No tuve el gusto de ver esa primera película en pantalla grande. Las posibilidades de hacerlo en cualquiera de los tres (TRES, casi nada. Y pocos años antes habían incluso más...) cines de Onda esra bastante escasa. De hecho, sólo llegó una de la trilogía original, El Retorno del Jedi, y encima, el día del estreno de V, otra saga mitica. Y además, se quemó la cinta y salimos del cine con media hora de retraso...
Pero la emoción sí la viví en la pantalla pequeña. No recuerdo cuando ni cómo la vi por primera vez, pero sé que el sonido de las fanfarrias de John Williams me cautivó desde el primer momento. La aparición de Darth Vader me sobrecogió (aunque pensándolo bien, no fue hasta el Episodio V, El Imperio Contraataca, cuando realmente lo vi como una figura maligna a tener en cuenta. El Grand Moff Tarkin daba más miedo en esa primera entrega. Era humano, pero cruel, mientras que Vader era malo, porque debía serlo) y la aventura en que se embarca el joven Luke fue objeto de mi fantasía durante mucho tiempo.
Hoy, más talludito (pensándolo bien, cuando estrenaron la película, yo sólo tenía casi cinco años, por lo que tampoco me extraña que no la viera en su momento...), Star Wars es para mi unos de los grandes iconos de la ciencia ficción, pero también de algo más.
Ese hoy llamado Episodio IV: Una Nueva Esperanza es un pequeño capricho que me doy de vez en cuando, ahora acompañado por mi hijo Álvaro, que asiste tan entusiasmado como yo al despliegue de efectos especiales, naves de combate y héroes de dudoso pelaje en el salón de casa, en cualquiera de las tres versiones que tengo de la Saga Original.
Nunca fue una gran película, ni un prodigio de guión, ni un gran trabajo actoral.
Es, ha sido y será, una luz de fantasía y optimismo, un pequeño apunte de grandeza y, reconozcámoslo, que narices, una pedazo de frikada que nos une en una curiosa hermandad que no sabe de razas, colores ni clases sociales que soñamos con volar en el Halcón Milenario, atravesar las trincheras de la Estrella de la Muerte y conocer, aunque sea de refilón, el Poder de la Fuerza.
Un saludín, y feliz cumpleaños, Star Wars.

lunes, mayo 21, 2007

EL FIASCO NACIONAL

No soy mucho del concursito este, pero desde hace unos años ha vuelto a despertar el interés de toda la nación (o las naciones, que no vaya a ofender a nadie) española(s). Sí, me refiero a aquel invento que antaño nos reunía frente a la tele, con la banda sonora de la voz de Urribari. El omnipresente y caduco festival de Eurovisión ha resurgido de sus cenizas para aposentarse, de nuevo, en nuestros salones, un sábado cualquiera de mayo, y deleitarnos con las bellas y cadenciosas melodías de países de los que difícilmente escuchamos hablar durante el resto del año.

Y entre todas ellas, destaca la que, cada año, cada edición, va ¡A GANAR!

Presuntamente, claro.

Se trata del engendro salido de la oficina de mentes ¿pensantes? de RTVE para que el mundo europeo conozca de una vez por todas “la furia roja” española y se rinda a la buena música de la piel de toro.

Y cada año, como siempre, los puntos van para todos los demás, y si España logra atravesar la barrera del puesto número 20, hay fiesta.

Y eso que aquel año, el que Europa vivío una “selebreison”, todas las encuestas daban a nuestra Rosa “Despaña” como la favorita. La triste realidad es que a esta cancioncilla no la conocía nadie, pero aún así, algo se debió hacer bien, porque quedó la séptima.

Y hasta ahí es lo máximo que se llegó.

Tras esto, la maravillosa costumbre española de estropearlo todo comenzó a funcionar a pleno rendimiento, y se envió al dichoso concursito un tema cada vez peor al anterior, y los puntos fueron desapareciendo en el contador hispano y apareciendo en otros (curioso que sus canciones tuvieran palabros y ritmos españoles).

La verdad, ni en fútbol, ni en Eurovisión, nadie que vista la rojigualda va a quedar en los primeros puestos.

No se puede, sencillamente. Es imposible.

Quizá sea cosa de la genética, de que “Spain is diferent” o que no nos aguantan. Pero en el junior se gana y los Sub-21 arrasan. El problema está, claro, en crecer y creerselo. Digo yo, vamos.

Un saludín

jueves, mayo 17, 2007

Onda, en El Jueves

Pues sí, mira que cosas...

No sólo está entre la plantilla del semanario el amigo Fernández, Freak in Black de pro, y vilarrealense de los de saludar, sino que Lalo Kubala, en su série Palmiro Capón, ha rememorado su visita al este nuestro Museo de Ciencias Naturales El Carmen.

Dicen, tras leer las dos entregas (una la semana pasada y la de este número) que el Museo no sale muy bien parado, pero vamos, que conociendo a Palmiro Capón, tampoco es que sorprenda mucho, tras conocer un poco al amigo y sus neuras.

Por ahora, te invito a disfrutar de la lectura de El Jueves, que ya es bastante y es altamente recomendable.

Un saludín

lunes, mayo 14, 2007

El caso de la boa hambrienta

Si vas a comprar una mascota exótica en la tienda, ve con ojo con el bicho que te compres. Me comentan que aquí mismo, en Onda, se ha dado un caso de esos que ponen los pelos como escarpias.

Resulta que un señor tenía una boa constrictor como mascota. Ya sabes, uno de esos bichos delgados que reptan por los suelos y van con la lengua (bífida) fuera. Pues este señor atendía a su mascota tal y como si fuera un dulce perrito, con moñerías y cuidados exquisitos, hasta el punto de que incluso dormía con ella en la misma cama (se entiende que el señor era soltero, sin compromiso y sin muchos visos de tenerlo…). Pues bien, un día descubrió que su bichito no comía, y además, hacía cosas raras. Se estiraba en la cama, mirándolo fijamente, y se quedaba rígida, justamente, en la medida que este señor tenía.

Ante el extraño comportamiento de la dulce criaturita, el señor se acercó al veterinario, que le dijo que mejor se deshacía del simpático ofidio. “Le está tomando las medidas para merendárselo”, le comentó, “así que elija: o le da pasaporte, o acaba de cena un día de estos”.

Y todo esto, aquí mismo, en Onda…

Bueno, en Onda, y en unas mil ciudades más de todo el planeta, porque este síndrome “merienda-dueños” se da mucho entre las boas constrictor que se tienen en las casa como mascota.

Lo más curioso de todo es que en ningún caso de los conocidos, se ha dado nombres ni apellidos, ni del dueño, ni del bicho (que debería tenerlo, como todo animal de compañía que se precie).

Y es que se trata, una vez más, de una popular leyenda urbana de esas que se repiten hasta la saciedad y que van y vuelven periódicamente a los corrillos de los bares, las esperas bajo el secador de las peluquerías y las colas de la charcutería.

Dicen los expertos que nació junto a la popularización de la compra de serpientes, arañas y otras curiosas mascotas, para poner el miedo en el cuerpo de quien osara adquirir semejante compañía. Y de eso hace como unos 20 años, por lo menos.

Las leyendas urbanas tienen la curiosa manía de no tener edad, de desaparecer y volver al cabo de unos años ligeramente transformadas y con elementos nuevos para hacerlas más creíbles.

Hace unos meses, era la de los chinos secuestradores. Hoy, la de la boa… Mañana, probablemente, salgan miles de arañas del tronco de Brasil que te han regalado para el día de la Madre…

Me encanta…

Un saludín

viernes, mayo 11, 2007

Carta de una persona preocupada por la piratería de automóvil


(Vía David Bravo)


Muy Sr. mío:

Le escribo preocupado por una noticia de la que he tenido conocimiento recientemente y que entiendo puede causar graves perjuicios a todo el sector del automóvil.

No sé si usted sabe de la existencia de ciertas páginas webs (como www.viajamosjuntos.com) en las que los usuarios de las mismas manifiestan los trayectos y horarios que realizan habitualmente en coche para sus transportes diarios y se ofrecen para compartir su automóvil con otras personas de su ciudad que hagan el mismo o semejante trayecto. De este modo se consigue un importante ahorro en gasolina y en el futuro es posible que descienda la propia producción de automóviles. Considero que esta práctica puede hacer que se resienta todo el sector empresarial en el que usted participa.

Ya sé que siempre se ha compartido coche y que es una práctica ya habitual desde hace años, pero no hay que olvidar que en otros tiempos esa costumbre se reducía a ámbitos estrictamente privados que no iban más allá de familiares y amigos. La llegada de Internet hace que esa práctica se extienda de tal modo que son ahora miles de personas en todo el mundo las que, con la única y avariciosa idea de ahorrarse unos céntimos, comparten su coche con completos desconocidos. Ni que decir tiene que en el futuro la situación será aún más sangrante.

Todos sabemos los perjuicios que las nuevas tecnologías, y en especial Internet, han tenido sobre la música. Si la industria del automóvil no reacciona con rapidez es posible que la crisis se adueñe también de este próspero sector.

Para intentar hacer frente a esta preocupante situación le propongo las siguientes medidas:

- La industria del automóvil así como la de carburantes debe iniciar campañas de presión encaminadas a lograr reformas legislativas que prohíban este tipo de prácticas. No sólo las páginas webs que permiten poner en contacto a los que comparten coche deben estar perseguidas judicialmente, sino que habría que hacer lo propio con los usuarios de las mismas.

Se deben incrementar los controles en las carreteras para comprobar, en los casos de que los coches vayan ocupados por más de una persona, el grado de parentesco que existe entre las mismas para evitar posibles fraudes. Ni que decir tiene que muchos pasajeros intentarán fingir algún tipo de relación para evitar las elevadas multas que se les impondrían en caso contrario, pero pueden arbitrarse sistemas para destapar la pantomima. Quizás usted recuerde aquel famoso programa de televisión presentado por el malogrado Jesús Puente titulado “Su media naranja” y en el que, mediante preguntas íntimas, se comprobaba hasta qué punto se conocía un matrimonio. Entiendo que algo parecido, llevado a cabo por especialistas entrenados al efecto, podría ser absolutamente válido para investigar estos actos ilícitos.

En aquellos casos en los que concurra ánimo de lucro en la conducta podría preverse incluso la pena de prisión. No hay que olvidar que el ánimo de lucro no debe interpretarse solamente como el hecho de que el conductor y propietario del vehículo reciba una determinada cantidad sino también como el ahorro producido por compartir con el acompañante los gastos de gasolina. Reiterada doctrina del Tribunal Supremo interpreta el lucro de forma expansiva. Por lo tanto los servicios jurídicos de su empresa pueden difundir la tesis de que el Supremo entiende que compartir los gastos de gasolina con un acompañante es entendido como un lucro para el conductor y para el propio acompañante derivado del ahorro mutuo que consiguen al repartir los gastos. Sin duda esto causará revuelo, puesto que se tratará como a criminales a miles de personas. Incluso es posible que muchos abogados de su empresa se nieguen a difundir este tipo de campañas de criminalización. Si es así, puede contar con mi incondicional ayuda para ese menester. Mi conciencia dejó de ser un obstáculo el día que decidí tener dinero a tener escrúpulos.

- Evidentemente, no somos monstruos. No nos oponemos a que dos amigos vayan juntos en el coche. La mayoría de nosotros lo ha hecho alguna vez en nuestros alocados tiempos mozos. Sin embargo, ninguna actividad, por cotidiana que pueda ser, justifica la pérdida de ingresos en sectores empresariales tan importantes como el nuestro. Por ello, considero que sería una medida adecuada imponer un canon a los carburantes que remunere a gasolineras y productoras de automóviles por las presuntas pérdidas que conlleva tal actividad. Es cierto que muchos conductores que no vayan habitualmente acompañados pueden verse afectados por esta medida y alegar que no es de recibo que paguen por aquello que no hacen. Sin embargo, entiendo que, en términos económicos, este descontento de nuestros clientes nos sigue dejando un saldo positivo, por lo que no merece la pena tomarlo en consideración.

Otro problema son los transportes públicos. Incalculables son las pérdidas que originan los mismos en nuestro sector. Como, por el momento, no podemos prohibirlos (qué duda cabe de que sería lo deseable), sería una buena medida imponer también un canon a autobuses y taxis. Para evitar revuelos, nuestros representantes, los gobernantes, deberían decir que el dinero de ese canon no provendrá en ningún caso del bolsillo de los ciudadanos sino de las arcas del Estado. Es evidente que el hecho de que el Estado pague ese canon y que lo paguen los ciudadanos es exactamente la misma cosa, pero muchos no caerán en la cuenta. Por ejemplo, según los últimos estudios los Internautas creen que el dinero del Estado lo pone Bill Gates.

- Es absolutamente prioritario lanzar campañas destinadas a la concienciación del público.

Es un hecho que la sociedad española, que tanto simpatiza con la picaresca como demuestran las películas de Tony Leblanc, no ve con malos ojos las prácticas de piratería de automóvil (considero que es conveniente empezar a utilizar este tipo de denominaciones contundentes).

Creo que es fundamental que utilicen su poder de influencia en los medios de comunicación y su poder económico (valga la redundancia) para empezar a dirigir campañas de sensibilización ciudadana. Los españoles deben hacer suyos los problemas de los empresarios del automóvil. Sinceramente creo que algunos ciudadanos están demasiado ensimismados con sus problemas laborales y de acceso la vivienda. ¿Es que los problemas de nosotros, los empresarios, no merecen ni un segundo de su tiempo? La verdad, responder que no a esa pregunta me parece una actitud tremendamente egoísta.

Una buena idea es incluir en programas de máxima audiencia determinadas consignas que promuevan nuestras posturas o anuncios que conciencien del delito que supone la piratería de automóvil. Una buena idea es que en programas como Operación Triunfo inviten a personas como Fernando Alonso para que hablen brevemente del riesgo que corre la Fórmula 1. Quizás Mercedes Milá, aficionada como sabemos a las motos, pueda hacer algún documental que desgrane la problemática de la piratería de automóvil encontrando relación entre el hecho de compartir un coche y la trata de blancas. No se sorprenda, si se quiere, las conexiones salen.

Sé que mis propuestas le pueden parecer una locura, pero lo mismo le decían a las discográficas y ahí las tiene. ¿Acaso las discográficas merecen más protección que nosotros? ¿De verdad un disco de Coyote Dax es más importante para nuestros gobernantes que un precioso y exclusivo Ferrari? Como empresario del sector del automóvil les pido que lo piensen detenidamente. No sólo está en peligro el trabajo de cientos de personas honradas, sino también el mío.

domingo, mayo 06, 2007

Spider-man 3: el fin edulcorado de una buena franquicia

He estado esta tarde en el cine, en plan familiar.
La opción ha sido, como no podía ser de otra forma, la esperadísima tercera entrega de nuestro querido vecino y amigo Spidey, la que va a ser el broche de oro a una franquicia cinematográfica plagada de buen hacer, grandes ideas y de una adaptación fantástica y bien realizada...

... pero que se ha quedado en el camino.

Las dos anteriores entregas han sido realmente buenas, de las que los aficionados al cómic hemos visto con buenos ojos, a las que hemos conseguido encontrar guiños de personas que de verdad han seguido al personaje y que, al menos en apariencia, han sabido cogerle el pulso y la ambientación precisa.

Está el detalle de la MJ sosa, en lugar de la terremoto pelirroja que amamos, pero bueno, son esas cosas que no terminan de estropear la magia de un trabajo bien hecho.

En la primera entrega, el Duende era correcto. Una adaptación más que correcta de una saga que se ha prologando durante meses en el cómic, y que nos hizo vibrar con la promesa de la evolución de Harry Osborn en lo que debe ser: un nuevo, más brutal si cabe, Duende Verde.

En la segunda, uno de los grandes enemigos del cabeza de red, Otto Octavius, tomó la cara de un excelente Alfred Molina, y cumplió dando la dosis esperada de emoción, chicha y batallas casi calcadas de las páginas del cómic.

Y en la tercera...

(Te aconsejo que no leas más, porque esto está lleno, llenito, de spoilers. Avisado estás)


La tercera arranca estupendamente, al ritmo de las anteriores. La emoción va creciendo, aunque ya se otea una cierta dosis de moñez, que no acaba de ser muy dañina. Uno espera que la cosa se vaya aclarando, y que aparezca ya de una vez el simbionte (nada de Secret Wars, afortunadamente), y comience la batalla con el nuevo Duende Verde y que El Hombre de Arena haga su arenosa aparición.

Y todo ello sucede, con orígenes incluídos (no se puede poner a un personaje pre-creado en una película. Los espectadores somos tontos y no lo pillaríamos). El origen de este villano es algo chabacano, pero bueno, se deja ver. El simbionte... si cae un meteorito con el simbionte, que mida, no sé... un metro cúbico, y Peter se lleva a casa, por accidente, un centímetro cúbico, ¿donde está el resto? Fallo argumental chapucero, pero bueno...

Aparece el traje, Peter se descontrola (que todos sabemos que va a ocurrir, así que nada nuevo) y entonces, nos la ponen delante.

Rubia, angelical, inteligente, despierta... es nuestra Gwen, la que debería haber salido en la franquicia desde el primer momento. (Nota al margen: ¿no habría sido una delicia tener a Gwen desde el principio e introducir en Spider-man 2 a MJ? Sin tener el desagradable incidente del puente en la primera, digo...)

Pues la Gwen de la película sí, se cae de una considerable altura, y se enamora de Spidey. Y le cae bien Peter. Y repite beso boca abajo. Y ya está. Se acabó el papel de un personaje al qu
e le tenemos un cariño que no conseguimos tener por la sosa pelirroja.

En cuanto a las situaciones...

El Peter lanzado es un payaso, nada que ver con el que aparece al principio de su cambio por el contacto con el simbionte. Ese sería un buen personaje, pero el ramplón, bruto y desconsiderado Peter de la película no convence. Nada en absoluto.

La escena de la Iglesia, con las campanas y Eddi Brock, está tan metida con calzador que ofende a la vista. La aparición del Hombre de Arena y su relación con la muerte de Tío Ben es artificial y engañosa. No funciona. La amnesia de Harry es ridícula, la pelea con Peter en su ático, para olvidar.


Y llegamos al final, al apoteósico final con los dos villanos, juntos sin más, y la aparición del nuevo Duende Verde, grácias a que Alfred Pennyworth pasaba por allí. Veneno/Brock, no deja de tener su gracia y aunque no es un personaje que me interese mucho, cumple su papel de némesis/espejo.

Para acabar, las altas dosis de azucar, esos perdones multitudinarios, esas miradas cargadas de ñoñez... Un final que se adivina como el final de una franquicia que ha dado dos películas y media del mejor entretenimiento y que, si nada lo impide, volverá para estropear la imagen que del trepamuros han conseguido poner en nuestras mentes de espectadores de cine.

Una lástima, si señor...

Un saludín

sábado, mayo 05, 2007

Elemental, querido Wilson

Malhumorado, cínico, concienzudo, asocial, y encima, todo un genio. El médico al que asistimos en Cuatro y en Fox es el claro exponente de lo que no nos vamos a encontrar en la consulta del médico, cuando consigamos una cita con él.

Y es que la ficción de moda aporta a la figura del galeno una presencia casi de risa, pero con un carisma de los que tumban de espalda, o mejor, de los que causan respeto, unida con una repulsión casi genética, que no se suele dar en la triste, anodina y futil vida real.

Por ejemplo, el simpático Dr. House tiene a sus órdenes a tres vitales mozalbetes que atienden sus más mínimos deseos y ejecutan, al unísono y con rapidez cualquier prueba necesaria sea cual sea la complejidad que tenga.

Vamos, seguro que tu médico te hace el análisis de sangre en tiempo record… ¿Dos semanas es lo suficiente rápido?

El caso es que House no intenta reflejar, por suerte, ninguna realidad médica, como han atestiguado cienes y cienes de especialistas médicos (incomprensiblemente, se han prestado a ello). Se trata de un médico “de plastilina” que vive en un mundo de guionistas de televisión y dinero a espuertas, que no tiene ni idea de lo que es el Lupus y que lanza al aire (y de forma magistral, por cierto) su diatriba semanal de palabros técnicos aprendidos. No vayamos a confundirnos, por favor…

House es un sosias de otro gran detective, que no se aferraba a los tranquilizantes, sino a la cocaína y que no tocaba el piano, sino el violín, pero que, como el médico, vivía en el 221 B de Baker Street, aunque de la vieja Londres.

Sherlock Holmes comparte muchos rasgos con el genio del Plainsboro, que se perfila ya en la mente de muchos de sus seguidores como el gran detective del siglo XXI, que de acuerdo con los tiempos que corren, persigue malvadas enfermedades en lugar de criminales o diabólicos capos del submundo.

Lo que estos médicos mediáticos, los que nos recuerdan que un Dr. House no tiene cabida en la Seguridad Social española, no saben es que las consultas están llenas de médicos antipáticos, asociales, gruñones, malcarados, prepotentes y sin miramientos con los pacientes, esos que le dan de comer, de beber y de vicios.

Y no tienen el carisma de Hugh Laurie.

Que le vamos a hacer…

Un saludín

jueves, mayo 03, 2007

MIRADA AL AIRE 4

MIRADA AL AIRE

Inversiones abandonadas

Uno piensa que está bien que la Generalitat, el ayuntamiento, el ministerio y quien quiera, gaste dineros públicos en grandes obras, que van a ser beneficiosas para todos.

La cosa es que está muy bien que se hagan obras faraónicas, de esas que se publicitan en todos sitios, pero Uno se pregunta si no estaría bien también que, una vez realizadas esas obras, se aportara un poquito más de dineros para mantenerlas en condiciones.

Y Uno se pregunta esto porque su última visita al Museo de las Ciencias, en la Gran Capital de la Comunidad Valenciana, bastante tuvo con imaginar como funcionaban alguna de las cosas que tenían que hacer cosas, pero que estaban con un cartelito que ponía “fuera de servicio”. En otras, había que imaginar hasta el cartelito.

Uno también piensa que el aspecto de estos grandes museos ganarían sin la presencia de una capa de polvo en estanterías y vitrinas, aunque sea un museo dedicado a la tierra prensada, cocida y esmaltada.

No debería costar tanto, piensa Uno, pasar un plumero, al menos, por esos lugares.

Mientras, se espera que el parking ese de yates de lujo que han construído ahora cuente con la bendición papal para que no sufra el deterioro que se da por hecho, porque con lo que ha costado, no vamos a dejar de tener colegios y médicos para que se vaya estropeando.

Faltaría más.

Un saludín