miércoles, marzo 28, 2007

De realitys y reflexiones

¿Recuerdas aquel primer Gran Hermano? Claro que sí. Todos estábamos entusiasmados con aquella loca idea de meter a doce personas desconocidas en una casa, echar la llave al río y ver como reaccionaban a la convivencia forzada. Era, amigo, el inicio de la fiebre de los reality shows en este nuestro país.

En el libro de frases hechas de nuestra vida aparecieron sentencias tan firmes como aquella de “¿Quién me pone la pierna encima?” y tantas otras joyitas del acervo popular. La evolución lógica de este interesante formato fue colocar, en lugar de gente corriente y desconocida, a famosillos de medio y ningún pelo a convivir. Y como tenían el camino de la fama ya conseguido, sólo había que poner las cosas un poco más difícil. Separados en dos grupos, para uno era el lujo, y para el otro la cutrez más extrema.

De la comodidad de una casa a la crueldad de la isla, de la jungla o de la sabana africana va un cambio de canal, pero la cosa viene siendo lo mismo. Y después, un hotelito con glamour, un autobús del que nadie se acuerda o a pencar entre cerdos y vacas... Y siguiendo la estela, los metemos en un bunker durante unas semanitas, a ver si se pegan o algo…

Y eso sólo en España, que en el resto del mundo, la cosa va degenerando cada vez más. Por ejemplo, en la cuna de lo hortera, lo vulgar y los cutre más absoluto. Osease, los United States.

De la mano del mismísimo Stan Lee, creador de Spider-man, los 4 Fantásticos o los X-men, por citar sólo algunos de los personajes de cómic, películas y demás, un grupo de frikis se enfundan en mallas ajustadas e intentan ser super-héroes de cómic.

Bueno, algo hay que reconocerles a estos. Por lo menos, ellos saben que están haciendo el friki, no como los de GH, que creen que son estrellas…

Pero en fin, la cosa ha ido a mejor, con el paso del tiempo y ahora, no basta con machacar psicológicamente a los pobres incautos (y futuras estrellas mediáticas).

No, amigo. No amiga…

Ahora, encima, hay que machacar su cuerpo y hacerlo sufrir las bondades del bisturí y la cirugía plástica. Si hace poco se convertían a aspirantes a modelos en pastiches de Cindy Crawford y compañía, dentro de poco veremos como personas de a píe, con esa cara tan horrible que tenemos todos, con ese cuerpo de deshecho y esa manera de vestir tan, tan… común, por decirlo de alguna manera, se convertirán, merced a un equipo de estilistas, cirujanos, profesores y asesores en cisnes.

En cisnes, y en máquinas de hacer dinero para los que se anuncien en el espacio. Aunque también, claro, en un reclamo para los que son (somos) del montón para volver a creernos patitos feos, para destrozar ánimos y para comprender, una vez más, que eso de que la belleza está en el interior no es más que el truco para que veamos una telenovela en la que, encima, la fea está más buena que un flan.

Un saludín

Actualización de Fragmentos

Bueno, aunque por aquí ande de sequía, en el blog hermano, Fragmentos, he añadido un pequeño microrrelato nuevo.
Espero que sea de tu agrado, pero si no lo es, ni lo pienses. Navega por el resto, que algo interesante encontrarás.

Un saludín

lunes, marzo 26, 2007

De jueguecitos andamos...

Pues mientras se me ocurren cosas que contar (o tengo tiempo para hacerlo, vamos), te propongo pasar un ratillo entretenido con este jueguecillo., que me he encontrado paseando por Microsiervos.
Se trata de hacer interaccionar cuantas más bolas mejor, e ir pasando niveles. Los primeros, aviso, son sencillos, pero a partir del tercero, la cosa se pone complicada.

¡A divertirse!

Un saludín

martes, marzo 20, 2007

Del chistero al monologuista, y me río porque me toca

¿Recuerdas a los cuentachistes? Ya sabes, esa raza de humoristas que hicieron su agosto las décadas de los setenta, ochenta y algo de los noventa. Eugenio, Marianico el Corto, Arévalo, y hasta el inclasificable Barragán, pionero del humor chanante. Hoy, este tipo de humorista, el que se enfrenta al público micrófono en ristre, taburete y pecho descubierto, continúa ahí, en los escenarios y en las pantallas de las teles.

No, no busques chistes de gangosos, de gordos ni el de Mistetas (el mejor chiste del mundo, como refrenda la opinión de numerosos expertos).

Hoy, los humoristas de “a pelo” han evolucionado, se han convertido en una raza, presuntamente superior, que provocan la risa con mecanismos semejantes a sus antecesores, pero con sutiles diferencias.

Ahora continúan contando chistes, pero ya no los protagonizan Jaimito y su tropa, ni una pareja practicando la caidita de Roma (¡Jarllllllllll!), sino que los protagonistas de sus chistes somos todos nosotros.

Incluso han cambiado el tradicional “El saben aquel que diu…” por un “¿Se han dado cuenta de que…?”

Sí, sus chistes han ganado duración, se han estirado hasta lo indecible, e intentan llegar, como siempre, al punto álgido de nuestra risa, para liberarla y hacernos pasar un buen rato. La diferencia es que antes, uno se reía de lo que le pasaba a un tipo concreto de persona, unas veces sin maldad, y otras, con mucha mala leche metida en el chiste.

Ahora, nos reímos de nosotros mismos. Sí, porque lo que antes eran “chistes”, hoy se han convertido en “monólogos”, largas charlas unipersonales en las que el humorista (actores, se llaman ahora) se dedica a enseñar a un público entregado las miserias, fallos y manías que tenemos las personas.

Y oye, que la cosa no está mal. La ojeriza contra tal o cual sector de la humanidad, que tanto nos ha hecho reir en el pasado se vuelve, cruelmente, contra nosotros mismos. El actor monologuista es capaz de hacernos entender que esas cosas que hacemos habitualmente, que son parte de nuestra vida diaria, no son más que manías sin sentido, una vez las miras desde fuera.

Te dan la posibilidad de comprender que no eres tan listo como crees, y que esas cosas a las que tanta importancia les das, no sirven más que para que los demás piensen que te falta algo en la cabeza.

Tipos como Quequé, Luis Piedrahita, Agustín Jiménez, Eva Hache, y cienes y cienes de actores dan un repaso a lo cotidiano y lo despedazan, con la única arma de decirlo en voz alta, bien clarito, para que lo tengamos en cuenta. Y lo más grave, nos gusta que lo hagan.

Un saludín

viernes, marzo 16, 2007

Orn, de Quim Bou, de nuevo en las librerías

Me acabo de enterar, vía Desdemimundo, el blog de Jorge Iván Argiz, de la excelente buena nueva. Dolmen, dentro de la línea Siurell Gold, publicará la nueva serie de Quim Bou basada en su personaje Orn Dos Espadas.
Para el que no la conozca (¡pero cómo es eso posible! ¡Ya estás corriendo a buscarla! ¿A qué estás esperando?), se trata de una obra que nació como una colección de cinco números, publicados en blanco y negro por Dude y que ahora continúa en tomos a color.
El primero de ellos aparecerá un poco antes del Saló del Cómic (del 19 al 22 de abril en la Fira de Barcelona, apúntatelo) y es, sencillamente, espectacular.
Te dejo una muestra del trabajo de Quim, una persona de las que hay pocas, y con el que tuve el gusto de compartir mesa y mantel durante las Jornadas de Cómic Vila d'Onda, hace ya unos años.
Si has de hacer hueco para un libro durante el próximo mes, ni lo dudes, que sea este.

jueves, marzo 15, 2007

Añadiendo cosillas

Después de seguir durante meses las desventuras de los clones de La Legión del Espacio, he conseguido averiguar cómo narices añadir esta genial tira a mi blog.
Así que, por fin, habrá un enlace directo en la columna de la derecha a las nuevas tiras.
Disfrútalas, que son divertidísimas.

Un saludín

miércoles, marzo 14, 2007

Segunda lectura del año: El juego de Ender

Ha pasado algo más de un mes desde la última entrada sobre un libro, así que ya iba siendo hora.
He pasado por unas semanas algo complicadas, y he tenido que ir leyendo a ratos muertos (o sea, antes de dormir), así que no he podido saborear este libro como quería.
Aún así, El juego de Ender ha sido toda una delicia.
Orson Scott Card, del que había oído hablar tanto, y del que sólo había leído, muy recientemente, los dos números del Ultimate Iron Man que escribió para Marvel, creó una gran saga con esta novela.
Su protagonista, Ender Wiggins, es un niño sometido a los rigores del entrenamiento militar, víctima de la guerra de los humanos con una raza extraterrestre, que se ha de preparar, nada más y nada menos, que para liderar la flota de combate terrestre.
A lo largo de la novela, Card nos muestra cuan crueles pueden llegar a ser los militares a la hora de entrenar a quien, se supone, ha de ser la salvación de toda la raza humana.
Sus páginas están llenas de fuerza, de decisiones duras y valientes, y todo esto, reflejado en la mente de un niño de corta edad.
Quizás sea en esa caracterización en lo que falla el autor.
Sus personajes infantiles son poco creíbles. No se comportan como niños.
Pero, como siempre, surge un elemento que desmonta esta afirmación y dota a la obra y a sus secuelas en algo coherente y lógico.
No es un tratado sobre la infancia. No es un libro didáctico para conocer y comprender a los niños. Es una novela de ficción. De ciencia-ficción, para ser exactos.
En la sociedad que nos presenta, Card pone a los niños fuera de los límites que la nuestra impone. En el libro, los niños son escaneados, controlados, en busca del gran lider militar que tiene que solucionar los problemas que los adultos se ven incapaces de afrontar.
No sólo Ender tiene un protagonismo especial. Sus hermanos, que tienen un peso específico, no sólo en las relaciones con él planteadas sino en el desarrollo de la trama, son iguales que él.
Quizás Ender tenga los sentimientos de Valentine, pero en su interior se desarrollan los instintos de Peter, y es esa mezcla la que hace surgir al lider que se necesita.
El juego de Ender es una gran novela, que lamento haber dejado para tan adelante, y de cuya lectura he disfrutado.
Haré un parón, porque se me amontonan los libros por leer (tengo alguno en espera en la Biblioteca, que también me interesa mucho), pero sin duda, volveré al complejo universo de Ender Wiggins.
Totalmente recomendable.

Un saludín

sábado, marzo 10, 2007

Un momento más

Actualizado Fragmentos, con un Momento nuevo.

Hay alguno más en la nevera, que iré subiendo esta semana.

A disfrutar.

Un saludín

Mirada al aire 3

“La vida es…

… lo que te pasa mientras haces planes”. Esta es una de las dos frases con más verdad que han dicho nunca.

John Lennon, que además de ser un excelente compositor, tenía una visión privilegiada de la vida (a lo mejor por ese detalle de tener la vida solucionada), puso el dedo en la llaga cuando pronunció esta acertada puntilla. Quizás es que, como todos sabemos, ni los que creen tenerlo todo controlado saben lo que les espera.

Y eso se sabe desde prontito, desde antes de que Uno vaya al cole. Uno va creciendo y viendo como se fastidia su momento de mimos, se acaban los juegos y comienzan los estudios y de repente, se hacen las dos de la madrugada y tienes que volver a casa. Luego, es incluso peor. Uno se imagina un futuro prometedor, con un trabajo agradable, a su gusto, con un coche envidiado por todos, con una casa sobrada de espacio y con “eso” que tanto desea Uno (substitúyase la palabra “eso” por lo que cada Uno prefiera).

La vida, en cambio, acaba situando a Uno en un trabajo que no se parece en nada a lo que Uno esperaba, con un coche ajustado al presupuesto (escaso), un piso todavía más ajustado (al presupuesto y al espacio) y viendo como “eso” se aleja cada vez más.

Pero aún así, hay quien está de acuerdo (pocos, pocos) con lo que le plantea la vida, y eso me lleva, precisamente, a la otra gran frase, aquella que pronunció con tanto acierto como el músico El Gallo, torero de profesión, y sin saberlo, filósofo de cabecera de quien escribe: “Hay gente pa tó”.

Un saludín

viernes, marzo 09, 2007

Actualización de Fragmentos

Pues nada, una semana más, y sorprendentemente, he conseguido hilvanar un nuevo cuento. Ultimamente, parece que las musas están muy activas y quieren visitarme de nuevo.
Se trata de un microrrelato, algo más extenso de lo que suelo hacer, pero cortito, cortito.
Lo encontrarás, claro, en Fragmentos.

Disfrútalo.

Un saludín

Celtibeers acustico: Infierno

El pasado viernes tuvo lugar, en el Forum Babel de Castellón la presentación del disco de Celtibeers, esa formación musico-vocal en la que hay un Hombre Orgánico aporreando un trozo de piel que produce una sonoridad grave y ritmica.
Vamos, que es el grupo donde Evandro Rubert toca la batería, y otros chicos tocan otros instrumentos.
Desgraciadamente, no pude acudir, por motivos de agenda, pero gracias a Youtube, podemos disfrutar de los cuatro temas acústicos que tocaron en la presentación.
¡A no perdérselo!
Un saludín

jueves, marzo 08, 2007

Cine, cine, cine...

Publicado en Arrels 20

Bueno, ya han llegado los grandes premios del cine, y ya han pasado. Los nombres de los ganadores, los que, supongo, esperabas, y las sorpresas, como siempre, las mínimas. Y es que en una industria tan consolidada y estandarizada como la estadounidense, difícil es no verlas venir.

El cine estadounidense está creado para gustar, para que los espectadores vibren, se emocionen y sus pulsaciones se aceleren o ralenticen mediante una medida y más que estudiada orquestación de lo que se ve en pantalla.

Y, por mucho que nos digan los sesudos críticos, los sibaritas de la imagen o los agoreros, eso es, precisamente, lo que nos gusta.

Basta mirar las cifras de recaudación de esas películas tan malas para poder comprobar que lo que la mayoría de la gente busca en la iluminada pantalla blanca del multicine es evasión, ocio y entretenimiento. Oye, que para calentarte la cabeza, para sufrir con la vida real de unos personajes como los que viven en tu pueblo, pues casi que te ahorras el pastizal que cuesta ir al cine y te asomas a la ventana, que seguro que es bastante más emocionante que lo que te puedan enseñar en ese otro cine.

Sí, sí. El que se hace en España.

Ese que está agonizante, que no consigue atraer al gran público a las salas donde se proyecta y que está convirtiendo a los grandes creadores, creativos y genios de la ¿industria? española del celuloide en seres arruinados, pobretones y que, sobre todo, no tienen el reconocimiento social y económico que quieren.

Y es que el cine español, señores, no vende. No gusta. No sirve.

Las películas apenas aguantan dos semanas en cartel, para desesperación de los que gustan de estas cintas. Y eso, si tienen la suerte de ser estrenadas, y si lo son, si consiguen salir de los circuitos cerrados de Madrid, Barcelona y alguna que otra ciudad más.

Y, en mi opinión, van más que servidos, la verdad.

La culpa de esta situación la tienen, dicen, las películas americanas, que son las que copan casi toda las pantallas y salas existentes en nuestro país. Son esos bodrios los que no permiten que las nobles, altas e interesantísimas películas españolas no puedan exhibirse, no sean objeto del deseo lujurioso de la masa espectadora.

La cosa es que, sin la memoria no me engaña, yo suelo ir al cine cuando la película que pasan me interesa, me resulta agradable, o simplemente, me atrae el título. Es cierto que alguna que otra vez he salido horrorizado del cine tras haber sido golpeado por algún film intragable, aunque de entrada pareciera lo que andaba buscando. Pero he entrado, he pagado mi entrada y las palomitas y la Coke. Que es de lo que se trata, por si alguien todavía no se ha enterado.

El cine español, que no es malo per se (que no va por ahí la crítica, tranquilo), adolece de una completa falta de conocimiento sobre el público que acude al cine. Ese que debería pagar por ver una historia que valiese los seis euros que cuesta pasar un rato sentado en la butaca. De nada sirve insultar al público que es el que te da de comer (o al menos, te permite obtener ese pedazo de subvención para pagarte los vicios, señor director). Si la gente quiere ver tiros, poceros convertidos en astronautas, tipos entrajados controlando el paso de aliens, tipos con los calzoncillos por fuera volando por los cielos o niños tan insoportables que hasta los padres se los dejan solos en casa, y encima, paga por verlos, no te quejes si no van a ver esa obra de arte que has filmado con dinero público y cuyo guión has escrito, y a lo peor, hasta protagonizado.

Nadie tiene la culpa de que la gente no quiera ver lo que ofreces, sufrido productor. Bueno, alguien sí la tiene. Tú.

Sin entrar a valorar la calidad de las películas que consiguen ver la luz, sin querer comparar técnicamente, si no das al público lo que quiere, no te quejes si este no responde. Es tan sencillo como eso.

Y la culpa no la tiene ni los americanos, ni el público ni la piratería (¡Ja!)

Menos prepotencia, amigos, y más acercarse a quien importa. Otro gallo nos cantará.

Un saludín

miércoles, marzo 07, 2007

Hasta siempre, maestro

Es lo que tiene el trabajar de noche.
Siempre te enteras de las cosas unas horas después que los demás.
Y en este caso, llegar a casa de la fábrica y enterarte de que uno de los grandes del humor de este nuestro país se ha ido por la puerta falsa, pues fastidia.
Sabíamos que Jose Luis Coll estaba tocado, que su cuerpo andaba al ralentí y que la situación se veía cruda, pero, como somos, pensábamos que no sería más que un achuchón, y que como pasa tantas veces, quedaría en un susto.
Coll se reune así con Tip, y se queda en nuestra memoria la imagen de estos dos señores, uno con sombrero de copa, otro con bombín, en blanco y negro, explicando al honorable el tema aquel de la jarra y el vaso, en un perfecto no-francés.
José Luis Coll, que se preparen donde quiera que vayas, porque como te juntes de nuevo con Luis Sánchez Pollack, revolucionarás el patio.
Un saludín

martes, marzo 06, 2007

ASILVESTRADOS, de Pedro Cifuentes, en franchute


Llevo como unos seis meses (o más, que no me acuerdo), queriendo dar la noticia, pero no podía hacerlo, porque todavía no se había hecho público oficialmente.
Pero ahora, el amigo Pedro ya lo ha anunciado en su Blog (excelente, por cierto), así que no me puedo contener más:

ASILVESTRADOS, la fantástica tira que creó Cifu para ser publicada en un periódico indeterminado, finalmente verá la luz grácias al buen gusto de unos editores muy famosos de Fráncia, que también tienen sucursal en España. Se tratará de una pedazo de Novela Gráfica de 144 páginas en formato apaisado, así que andamos caninos esperando verla.

Se supone que, teniendo la posibilidad, la novela gráfica también se podrá ver en España, en español, y será más fácil de leer. Al menos, para los que no contamos con la posibilidad de entender el francés.

Te dejo uno de los bocetos del libro, pero en el Blog del amigo encontrarás muchos más, además de la tira que protagonizan nuestros viejos y entrañables amigos, evolucionados y mejorados, pero tan tarados como siempre.

Un saludín

lunes, marzo 05, 2007

¡MAZINGER...



... Planeador abajo!

Pues sí, después de varios años queriendo ir, por fin me he decidido y he recorrido los 235 km que me separan de esta inmensa figura de metal del magnífico Mazinger Z.
Está en una urbanización (Mas de Plata), en el Plà de Santa Maria. Es una población a unos 8 km de Valls, muy cerca de Tarragona. La salida de la AP 7 es, precisamente, la de Valls, así que no hay pérdida.
El problema viene una vez en Valls, porque no conseguí encontrar una maldita señal que me indicara por donde ir, así que tuvimos que preguntar a varios paisanos, que nos llevaron por no se muy bien donde.
Al final llegamos, y gracias a las indicaciones que conseguí el viernes por la tarde grácias a Google Maps, no tardé en meterme en la urbanización (algo cutre, ya que estamos), y enseguida, llegamos al pequeño claro donde se alza el Hombre de Acero.
Álvaro flipó al verlo, aunque Claudia se asustó. Él no le dió mucha importáncia, pero lleva todo el día viendo vídeos de Mazinger, y me ha hecho imprimir las fotos para enseñarlas a sus amigos del cole. Pura fachada...
Por la tarde fuimos a Tarragona, que ya teníamos ganas de ver, y desde luego, no nos defraudó. Una ciudad tranquila, bonita y con mucho encanto. Y sobre todo, a menos de dos horas y media de casa. Para hacer una excursión, vamos.
Un fin de semana excelente, en el que he disfrutado de unos días de libertad, tan escasos ultimamente.
Para repetir.
Un saludín

Las fotos, en mi Flcker

jueves, marzo 01, 2007

Y otro relatillo más en Fragmentos

Pues eso, que una actualización más en Fragmentos, que creo que te puede gustar.

Estoy bastante productivo ultimamente.

Un saludín